dethemedetheme

by Javier Rumego

Si te sucede como a mí, y estás empezando en el negocio de la literatura (que no en escribir), probablemente te sientas como yo: en el desierto, solo, con la cantimplora vacía y tu libro en la mano.

 

Hace años escribí una novela de esas que tanto gustan, de grandes pasiones y amores imposibles. La historia, según dicen, era preciosa. Pero lo cierto es que al texto le faltaba calidad. En vez de tomármelo como un fracaso lo vi como una oportunidad para aprender y mejorar. De aquella experiencia saqué mucha información del mercado editorial. Desgraciadamente por aquellos años la autopublicación mediante plataformas online o no existía o estaba gateando, por lo que no pude intuir el problema que se me avecinaba.

 

Entre talleres de escritura, cuentos, relatos, experimentos varios y alguna que otra magulladura era inevitable que una nueva historia irrumpiera en forma de novela. Lo hizo de manera violenta e inesperada. La historia me absorbió por completo. Ya sabéis: noches sin dormir; reuniones con amigos o con la familia absorto, intentando anotar mentalmente todo lo que pasaba por mi mente; plantones a la novia… Digamos que entré en ese estado de reclusión en el que entramos los escritores cuando una idea nos domina. Dejé apartados todos los demás proyectos que tenía empezados. Estábamos solos mi personaje y yo, torturándonos mutuamente.

 

Nada como darse cuenta de los errores

A día de hoy me doy cuenta de lo mal que lo hice. Podría alegar que fue por ignorancia, claro, pero eso no cambia las cosas. Hace apenas una semana que publiqué mi primera novela, En el Laberinto, y es ahora cuando tengo claro que nadie puede comprar mi libro si no sabe que existe.

 

Durante los últimos meses estoy haciendo un master acelerado sobre: la publicación de libros en Amazon; cómo crear una plataforma de autor; gestión de blogs; diseño y programación en WordPress y sobre todo, y lo más difícil, cómo aumentar mi visibilidad como escritor. En este punto es de total obligación agradecer, y al mismo tiempo recomendar a los que están perdidos como yo, a aquellos que me han ofrecido un poco de sombra donde protegerme del sol abrasador del desierto.

 

Agradecimientos

Publicando eBooks y Ebook Hermanos ofrecen muchísima información de lo que hay que hacer para publicar tu primer libro digital, así como una gran variedad de artículos para tener éxito una vez publicado. Para entender cómo funciona este mundo literario y los pasos a seguir, y a evitar, para crear una buena plataforma de autor son de gran utilidad, y muy recomendables, los artículos de Mariana Eguaras, así como las webs oficio de escritor, marketing online para escritores o Sinjania (todas ellas maravillosas y con muchísima información). Tampoco hay que olvidarse del blog del escritor Javier Pellicer con sus entrevistas y sus artículos claros y bien redactados, así como del blog de Gabriela literaria con sus artículos extensos y llenos de información.

 

También me ha sido de mucha utilidad observar el trabajo que hacen otros escritores con más tiempo en esto y que dominan perfectamente los medios como son por ejemplo los casos de Lluvia Beltrán, Fran Zabaleta o Fernando Gamboa; un claro ejemplo de escritor que publica en Amazon y que ha tenido un gran éxito.

 

La creación del blog está siendo una tortura. He trabajado durante muchos años como ilustrador y diseñador gráfico, pero nunca me ha gustado el diseño web. Demasiado código, demasiada programación, demasiados unos y ceros para alguien de letras al que le gustan los colores. Aquí quiero agradecer a Jose Antonio Carreño sus tutoriales tanto los escritos como los vídeos, también al artículo de cómo crear banners publicitarios de la web Hacia el autoempleo, y por su puesto a mi buen amigo de SinDesign, Rubén Fernández, por solucionarme todos los problemas técnicos y hacer de mi web un lugar seguro, configurar los correos, etcétera. Te debo una cena.

 

La ignorancia se paga con tu libro

Por no haber hecho caso antes a estas cosas, me encuentro con un libro que nadie sabe que existe. He perdido la preventa de Amazon y tengo disponibles una serie de promociones que a día de hoy no sirven para nada. Una lástima, porque creo que es un buen libro. Sí ya lo sé, todos pensamos que nuestros trabajos son buenos. De no ser así no los publicaríamos. Aunque en mi caso, sí que hay un par de novelas encerradas en el disco duro que deberían de otorgarme una mínima credibilidad. Pero si el libro es bueno o malo poco importa, al menos al principio. Lo importante es que se vea para que la gente lo lea y pueda valorarlo.

 

La conclusión que saco de estas últimas semanas de aprendizaje intenso es que no es sensato correr por el desierto con los pies descalzos. Así que habrá que caminar despacio, con mucha paciencia y paso firme. Al fin y al cabo, en ningún momento mientras escribía En el Laberinto pensé hacerlo para ganar dinero, ni para vender millones de ejemplares. Lo escribí honestamente, desde dentro, a fuego, como dice Bukowski. Lo escribí libre, como para ahora convertirme en esclavo. Pero esa es otra historia, quizá para el próximo artículo.

 

Quería terminar diciendo que hace unos días encontré un artículo en la web de Jaume Vicent Bernat, que daba ideas frescas para tu blog de escritor. Le comenté cómo me sentía: ya saben, en el desierto. Él me contestó que es así al principio (sospecho que para muchos también al final), que hay que cavar para hacer un pozo, sacar agua, plantar palmeras…, en definitiva romperte las manos a trabajar.

 

 

Todos los textos que aparecen en esta web son propiedad de ©Javier Rumegó.

Si te ha gustado, ¡COMPARTELO!

Sígueme en las redes sociales y lo comentamos

 

 

JRumego1501
About JRumego1501
Me siento como el hombre invisible en medio del desierto, con un libro en la mano