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10 cosas imprescindibles que debes hacer antes de empezar a escribir tu novela

By Javier Rumego

Quiero ser escritor – 10 Cosas imprescindibles antes de empezar a escribir tu novela

Continuamos con esta serie de artículos enfocados a la profesión de escritor. En la entrada anterior enumeré una serie de cosas que vas a necesitar si quieres ganarte la vida escribiendo. En esta ocasión voy a hablarte de una serie de cosas que vas a necesitar antes de empezar a escribir tu novela. Como expliqué en el artículo anterior, esta serie de entradas están pensadas especialmente para los que quieren vivir de lo que escriben. Si tu objetivo es escribir por escribir y luego eres realmente consecuente con esa idea y guardas todo lo que creas en un cajón bajón llave, es muy posible que puedas saltarte este artículo. Pero la realidad es que la mayoría de las personas que escribimos queremos que nos lean y soñamos con poder vivir dignamente con esto que amamos.

 

Es importante que entiendas la diferencia que supone tomarse la literatura desde un ángulo profesional. Cuando escribes por afición tan sólo tienes que preocuparte de escribir lo mejor posible. Cuando lo haces pensando en llenar la nevera, se multiplican las tareas y tus obligaciones irán mucho más allá de la escritura.

 

Sin entretenernos más, empezamos. Estás son las 10 cosas que necesitarás hacer antes de empezar a escribir tu novela.

 

1 Empieza a crear tu marca personal

Si de verdad quieres ganarte la vida con lo que escribes este punto es fundamental. Tienes que empezar a crear tu marca personal desde ya, incluso antes de empezar a escribir tu novela. Puede que esta afirmación te choque y te preguntes ¿cómo vas a crearte una marca personal como escritor si todavía no has empezado a escribir? El algoritmo para entenderlo es muy simple: si quieres vender, la gente tiene que saber que existes; si nadie te conoce, nadie comprará tu libro.

 

Así pues, si de verdad estás pensando en la posibilidad de dedicarte a esto, debes empezar desde ya mismo a tener visibilidad como autor.

 

El proceso de escribir un libro es muy diferente entre autores o, a veces, incluso entre una obra u otra. Teniendo en cuenta las inexactitudes que lleva hablar genéricamente, podríamos decir que escribir una novela te puede llevar entre uno o dos años. Ese es un tiempo fantástico para aprovechar y ganar visibilidad como escritor. Es fundamental que la gente te conozca antes de sacar la obra al mercado.

 

No hacerlo es un error muy común en el que muchos autores caemos. A mí me pasó, por lo que sé de lo que hablo. Te lo cuento desde mi experiencia para que no cometas el mismo error que yo. Cuando lancé mi novela En el Laberinto, me di cuenta de que estaba sólo en el desierto, con una cantimplora sin agua y un libro en la mano.

 

Que un libro tenga éxito no depende sólo de la calidad de la obra. La visibilidad es tanto o más importante para que un libro se venda. Da igual que tengas un libro muy bueno entre manos. En el momento en que decides publicarlo, entras a formar parte del mercado editorial, y créeme si te digo que es un bosque lleno de lobos.

 

La visibilidad es importante ya sea para vender como para que una editorial decida publicarte. Como te decía, ya no escribes sólo para ti. Tu libro pasa a convertirse en un producto, donde la calidad de tu literatura deja de ser lo más importante.

 

Si quieres saber más sobre cómo ganar visibilidad como escritor y crear una marca de autor puedes leer este artículo de El escritor emprendedor, éste otro de nuestros amigos de Excentrya, quizá te interese éste de Hera Ediciones o éste de Sinjania, quienes siempre escriben artículos interesantes. Es fundamental que tomes este primer punto con la seriedad que merece porque de él dependerá mucho tu éxito en este negocio.

 

Por mi parte puedo decirte que empieces a crear cuentas en redes sociales para que la gente empiece a identificarte. En Facebook hay infinidad de grupos sobre libros y literatura. Te recomiendo que huyas de los grupos de spam donde cada uno suelta su publicidad sin fijarse en la de los demás. Hay grupos muy interesantes como Unidos por los libros, lectores y escritores intrépidos, el escritor emprendedor, escritores y lectores y muchos más. En todos estos grupos hay una comunidad de gente que amamos los libros y la literatura. Podrás participar en sus dinámicas de grupo y conocerás gente interesante, a la vez que te vas dando a conocer.

 

Plantéate en qué redes sociales quieres estar, la oferta es amplia y variada. Debes saber que cada una de ellas es diferente y se rige por sus propias reglas. Lo que sirve en una no siempre funciona en otra. Todas llevan mucho trabajo, así que piensa muy bien donde quieres estar. Crear tu imagen y ganar visibilidad como escritor va a quitarte mucho tiempo, pero es algo que necesitas sí o sí si quieres ganarte la vida con lo que escribes.

 

2 Experiencia y madurez

De este punto ya hablé en el artículo anterior como una de las cualidades que necesitas para ser escritor. En este caso voy a enfocarlo más a la hora de escribir tu primera novela.

 

Tu primera novela editada no tiene por que ser la primera novela que hayas escrito. En realidad, no debería de serlo. Escribir es un proceso lento que requiere mucho tiempo hasta poder hacerlo con cierta calidad. Créeme si te digo que la mayoría de escritores guardamos nuestra primera novela en un lugar escondido del disco duro, incluso en una carpeta oculta protegida con contraseña, o quizá en algún cajón bajo llave en un cuarto trastero. El motivo de esto es sencillamente que no era suficientemente buena.

 

No serías un caso extraño si creyeras que has sido agraciado por las musas y tocado por la varita de la genialidad. Las palmaditas en la espalda de familiares y amigos, junto con la ilusión y el deseo de sentirnos especiales no ayudan.

 

Actualmente es muy fácil publicar. Hay muchos medios más allá de las editoriales tradicionales, que a parte de visibilidad y una previsión de números favorables te van a exigir una calidad mínima para publicarte. Así pues, puedes publicar tu novela en Amazon o incluso en Wattpad. Después de esto son muy normales los lamentos ante críticas en las páginas de ventas, canales de Youtube o blog de reseñas especializados, llevados por gente seria y que saben lo que se traen entre manos como es el caso de Las Chicas Britt.

 

¿Qué hacer entonces?

 

La respuesta es muy fácil, escribe y disfruta escribiendo. Ten por seguro que por muy buenas cualidades innatas que tengas para la literatura, lo primero que escribas no será suficientemente bueno para ser publicado. Necesitarás mejorar, y eso se hace básicamente escribiendo. Así pues, antes de empezar a escribir tu novela puedes probar con cuentos o relatos cortos donde es más fácil crear un texto coherente, experimentar, arriesgar, equivocarse…

 

Escribir una novela requiere mucho conocimiento de técnicas narrativas, control del ritmo, estructura y un largo etcétera que puedes ir aprendiendo escribiendo relatos de entre 2 y 20 páginas. Otra cosa que puedes hacer es crear un blog y subir artículos con regularidad. Esto te creará un hábito de escribir y además te ayudará a ganar visibilidad como escritor. Igualmente puedes participar en dinámicas de grupos de Facebook lo que te dará mucha soltura. En este punto lo importante es escribir y disfrutar haciéndolo.

 

De esta manera llegará el momento en el que te veas capaz de acometer una empresa de la magnitud de escribir una novela. Incluso en este punto es muy posible que la novela que escribas no tenga la calidad suficiente. En ese caso no te desanimes. Yo llevo escribiendo como unos 25 años, y hace sólo dos que publiqué mi primera novela. Esto no quiere decir que tú tengas que tardar tanto tiempo, yo me lo tomé con mucha calma. Lo que quiero que entiendas es que es un proceso más bien lento, y que las prisas pueden jugarte malas pasadas.

 

Todo lo que hagas hasta ese momento en el que consigues escribir algo bueno no es un fracaso, sino una maravillosa oportunidad de aprender y mejorar.

 

3 Conocer el público objetivo

Éste es otro punto muy importante si lo que quieres es vivir de tus libros. Una vez has llegado al punto en el que te sientes capacitado de escribir una buena novela, tienes que decidir si quieres hacerlo para matar el tiempo o porque quieres ganarte la vida como escritor. Este punto es muy importante porque hay mucha gente perdida a este respecto, viviendo en el país de los unicornios.

 

Si lo que quieres es escribir para ti, porque eres de los que “escriben para uno mismo” sin “tener en cuenta a los posibles lectores” porque “lo importante es el arte y la literatura” y “expresar lo que arde en tu interior” y «te importa un rábano lo que piensen tus lectores», perfecto, puedes saltarte este punto. Sin embargo, si tu idea es poder vivir en un futuro de lo que escribes este punto es importante.

 

Si quieres ser un escritor profesional tienes que conocer todo lo que se cuece en tu profesión, y una de las cosas más importantes es saber qué le gusta leer a la gente. Esto no quiere decir que tengas que escribir sobre eso, pero sí que conozcas los datos.

 

Cualquier mercado se rige por números, y el negocio de los libros, que mueve una barbaridad de millones de euros al cabo del año no iba a ser una excepción. El panadero saber qué pan se vende mejor y cuál no le es rentable elaborar, así como las televisiones saben qué contenido se ve y cuál no, o las marcas de coches retiran de su catálogo los colores que se comen con patatas.

 

El conocimiento es poder, luego tú puedes haces lo que quieras con él. Me pongo una vez más como ejemplo. Mi novela En el Laberinto no es un éxito de ventas, pero eso yo ya lo sabía cuando la estaba escribiendo y cuando decidí publicarla. Mi objetivo con la literatura probablemente no sea el mismo que el tuyo. Pero en todo momento conocía el mercado y sabía muy bien lo que hacía. Esto ayuda sobre todo a evitar frustraciones y abandonos.

 

 

4 No caer en las modas

Sí, lo sé, este punto parece una contradicción del anterior, pero no lo es.

 

Si pretendes vivir de tus libros es importante que sepas las posibilidades de ventas y posibles dificultades de tu producto. Claro que luego todo es relativo, y la historia de la literatura está llena de ejemplos de éxitos con los que nadie contaba y de fracasos donde las editoriales habían asegurado su éxito de antemano, como Vernon en Cartagena de Indias, y luego se llevaron una hostia tremenda. Y es que en todo esto no hay una ciencia exacta, pero como escritor profesional que quieres ser, tienes la obligación de conocer las tendencias del mercado.

 

Me resulta muy curioso que mucha de la gente que dice que escribe para sí misma sin tener en cuenta a los lectores, suelen ser los que más caen en escribir sobre el último género de moda. Escribir sobre la última tendencia te va a llevar al contrapunto de tener más competencia. Cuando un género se pone de moda, las editoriales lo explotan hasta dejarlo seco. Por otro lado podrás aprovecharte de su visibilidad y del hambre de los lectores.

 

Teniendo en cuenta el punto anterior, y dando por hecho que tienes una idea de las tendencias del mercado editorial, es importante que encuentres un equilibrio entre la historia que quieres contar con lo que le puede interesar al público.

 

Escribir algo pensando sólo en ti te llevará, casi con total seguridad, al mismo punto que si escribes sólo pensando en los demás; el fracaso. Necesitas escribir algo que te apasione. Escribir una novela es un trabajo arduo. Son muchos meses aporreando las teclas del ordenador luchando contra la duda, la inseguridad, el cansancio, la apatía, las ganas de abandonar y, sobre todo, contra ti mismo. Necesitas creer en lo que escribes. Pero del mismo modo, vas a necesitar contar algo que el público quiera leer.

 

Leer tampoco es especialmente fácil, requiere esfuerzo. No es como ver una película o escuchar una canción. Leemos en los pocos ratos libres que nuestras ajetreadas vidas nos permiten. En muchos casos leemos cansados, por lo que el libro que tenemos entre manos tiene que atraparnos y arrastrarnos a su mundo. Hoy en día, con opciones como Kindle Unlimited donde puedes leer los libros a modo de préstamo, es más fácil abandonar un libro que no nos resulte interesante.

 

5 El tema

Antes de empezar a escribir tu novela tienes que tener muy claro el tema sobre el que quieres hablar. Cuidado, el tema no es el género. El tema es la idea general que quieres transmitir con tu historia.

 

Muchas veces lees una novela y cuando llegas al final no sabes qué cojones ha querido decir el autor. Ha pasado de un tema a otro sin llegar a profundizar en nada o simplemente es un caos donde se han ido sucediendo una serie de acontecimientos con más o menos sentido. Esto pasa muchas más veces de lo que puedes imaginar. Y a mí, personalmente, es una de las cosas que más me molestan como lector. Me hace sentir que el autor me ha hecho perder el tiempo.

 

El tema puede ser la amistad, el amor, la traición, la venganza, la corrupción, la lealtad, la infidelidad, una crítica a la sociedad, la búsqueda, el sentido de la vida, la frustración, no sé, lo que quieras. Para ello puedes valerte del género utilizando un detective en blanco y negro, vampiros, aventureros, el héroe de una civilización perdida, una mujer guerrera o un dragón sin alas; vamos, lo que te salga de la punta del unicornio.

 

Es muy importante que no confundas el tema con el género porque son cosas muy distintas. Por supuesto puedes hablar de varios temas dentro de tu novela, pero uno de ellos debe de ser el principal. Al fin y al cabo, estás creando una obra, eso significa que estás transmitiendo una idea. Eso sí, ten cuidado de no hacerlo muy evidente o corres el riesgo de espantar al lector. Cuanto más velado quede mejor, huye de los adoctrinamientos. Claro, no es fácil, pero es que escribir bien no lo es.

 

6 Documéntate antes de empezar tu novela

Ya tienes claro sobre lo que quieres escribir. Llevas un tiempo escribiendo relatos cortos y te sientes preparado para embarcarte en la aventura de escribir una novela. Estás como loco por empezar a escribir. No puedes esperar a ponerte delante del ordenador a darle a la tecla. Espera un poco, no tengas prisa.

 

Antes de empezar a escribir tu novela deberás documentarte bien. Incluso en el caso de que escribas una historia contemporánea vas a tener que documentarte. La documentación no es algo exclusivo de la novela histórica. Una novela es algo extenso donde a buen seguro tocarás temas que no conozcas en profundidad. Ten por seguro que mientras escribes te surgirán dudas y muchas veces comprobarás que no sabes tanto de un tema como pensabas. La documentación e investigación durante el proceso de escritura es constante, pero no debes obviar la documentación previa o irás todo el tiempo a remolque.

 

Por supuesto, si escribes novela histórica el proceso es mucho más intenso. Hay escritores que conocen un periodo concreto de historia mejor que muchos licenciados o doctorados en la materia. Incluso algunos de sus libros son utilizados por profesores de universidad para explicar un periodo histórico. Pero como te decía, la documentación no es exclusiva de este tipo de literatura.

 

Puede que necesites documentarte sobre una etnia, un tipo de música, un movimiento cultural, drogas, algún tipo de planta, oficios, cine, arte, enfermedades, algo de psicología que explique el comportamiento de alguno de los personajes, transporte o, algo muy típico, el lugar donde transcurre la historia. En este punto te recomiendo que escribas sobre un lugar que conozcas. A no ser que sea del todo necesario que saques tu novela a un lugar lejano donde nunca has estado, no lo hagas (de esto hablaré con mas profundidad en el próximo artículo).

 

Hoy en día internet es una fuente de documentación fantástica. Todos la utilizamos, pero cuidado, no te creas todo lo que veas en internet a pies juntillas, especialmente si lo lees en la Wikipedia. Contrasta la información. Busca medios especializados que gocen de buena reputación, y si está dentro de tus posibilidades busca información fuera de la red. Visita museos, habla con especialistas en la materia y si puedes, viaja.

 

7 Crea un pequeño esbozo de tu novela

Antes de empezar a escribir tu novela te recomiendo que crees un pequeño esquema de tu novela. Aquí depende del tipo de escritor que seas. Hoy en día tenemos la manía de ponerle nombre a todo. Hay quien habla de escritores mapa y escritores brújula. Vamos, los que escriben con el camino estructurado y marcado y los que se lanzan a la aventura. ¿Cuál de las dos opciones es mejor? Ninguna, todo depende de cada escritor, y hay buenos ejemplos en ambos casos.

 

Este punto es obvio para cualquier escritor mapa. Ellos parten de un trabajo previo donde han definido con bastante certeza los puntos de su novela. Cuentan con un esquema desarrollado y muy definido que les ayuda a la hora de crear su obra.

 

En mi caso te cuento que soy del otro tipo. De los que se lanzan a la aventura esperando que la historia me vaya diciendo lo que necesita. Los personajes cobran vida y en muchos casos van decidiendo su destino. Yo sólo escribo lo que me parece lógico en una serie de acciones entre causa y efecto. Sin embargo, no me lanzo a lo loco. Siempre que empiezo una novela tengo muy claro el principio y el final. Ese es mi esquema básico, que suelo completar con una serie de giros narrativos; puntos intermedios por donde tiene que pasar la línea narrativa, como aquellos dibujos de puntos que hacíamos cuando éramos pequeños, donde trazábamos líneas de un punto a otro para terminar descubriendo la cara de nuestro personaje preferido.

 

Si eres un escritor de mapa, ya conoces todo esto. Poco te puedo contar que no sepas. Desarrollarás un esquema mucho más complejo de lo que yo puedo llegar a explicar por mi condición. Si eres del otro tipo de escritores, no lo dejes todo al azar. Crea un pequeño esquema con 3, 4 o 7 puntos clave. Introduce el conflicto, la resolución, el climax, los giros y poco más. De esta manera siempre sabrás desde dónde partes y hacia dónde vas.

 

8 Elige el narrador

El narrador es una figura realmente importante en tu novela. Es quien nos va a contar la historia. La misma historia contada por un narrador u otro puede cambiar completamente el libro. Por supuesto, puedes utilizar más de un narrador en el mismo libro, pero igualmente tienes que decidirlo antes de empezar a escribir tu novela. Si cambias de narrador según cambia el viento es muy posible que vuelvas loco al lector, incluso a ti mismo.

 

La información que damos al lector tiene que ser consecuente en todo momento al tipo de narrador que usamos. Así por ejemplo, un narrador en primera persona no debería de darnos nunca información de lo que siente o piensa otro protagonista que no sea él.

 

Así pues, antes de empezar a escribir tu  novela tienes que tener muy claro de ante mano cuál es el tema que quieres tratar y de qué manera quieres tratarlo para elegir el narrador adecuado. A veces no es fácil y puedes estar días, incluso meses, dándole vueltas a este punto sin llegar a una solución. Te puedo contar que yo me hallo ahora mismo en este punto. Acabo de empezar a escribir mi próxima novela y no termino de tener claro el narrador. En mi caso, lo que estoy haciendo es escribir los primeros capítulos con dos narradores diferentes y ver así cuál de las dos opciones me convence más.

 

El narrador es muy importante y tiene influencia directa en el siguiente punto.

 

9 Define el tono y el estilo antes de empezar a escribir tu novela

El tono y el estilo es la manera en la que el narrador va a contarnos la historia. Por ello, el tipo de narrador que elijamos va a influir directamente en el estilo de la obra. Escribir con un narrador en primera persona conlleva que la personalidad del personaje se verá reflejada en el estilo. Si estamos ante un personaje arisco y de pocas palabras, el estilo será seco y cortante. Puedes ver este ejemplo en los libros de Charles Bukowski donde Henry Chinaski es el protagonista.

 

Por el contrario, si te decides por un narrador en tercera persona tendrás que definir la manera en que nos va a contar la historia y cuáles son sus límites, si es que los tiene. Si te vales de un narrador testigo o uno a modo de cámara, el estilo se verá igualmente afectado.

 

Tendrás que decidir el tiempo en el que cuentas la historia: pasado, presente o futuro. O si vas a estar yendo y viniendo en distintos saltos temporales.

 

El tono y el estilo es como cuando le cuentas una historia a un amigo. O mejor aún, y para que veas mejor la diferencia. Imagina un grupo de amigos reunidos para tomar unas cañas o unos refrescos o lo que sea. Tú y otro del grupo sabéis algo que ha pasado y se lo vais a contar a los demás. Cada uno contará la misma historia de una manera diferente. Uno puede ser más directo mientras que el otro lo narre de una manera más épica o colorida.

 

Eso es precisamente lo que tienes que decidir antes de empezar a escribir tu novela. Si no, corres el riesgo de cambiar de estilo dentro del libro convirtiendo la novela en un caos narrativo.

 

10 Personajes

Son parte fundamental de tu historia. En próximos artículos te explicaré y te daré alguna ayuda para crear personajes creíbles. Como anticipo te diré que huyas de los personajes estereotipados. Los personajes sostienen tu novela, sin ellos tu historia se desplomará sin remedio.

 

Es importante que antes de empezar a escribir tu novela tengas claro no sólo el nombre y número de personajes principales que aparecerán en tu libro, sino que sepas muy bien qué tipo de personas son. Define sus anhelos, sus intereses, sus miedos, su personalidad. Ya sabes la historia que quieres escribir así que tienes que buscar esos personajes que te ayuden a contarla.

 

Evidentemente, tu personaje principal es el más importante, pero ten mucho cuidado y no descuides a los secundarios. Los personajes secundarios dan sentido al principal y el éxito de tu novela dependerá en gran medida de ellos.

 

Seguramente, durante el proceso creativo se colorán personajes con los que no contabas al principio. A veces, incluso surgirá un personaje brutal, de esos que se comen las escenas por sí solos. Esos personajes suelen funcionar muy bien porque nacen de la necesidad de la propia historia. Ese tipo de personajes se escapan a tu planificación, pero el resto es preciso que los tengas bien atados antes de empezar a escribir tu novela.

 

Puedes incluso crear fichas con cada uno de ellos. Rellénalas con datos informativos como nombre, fecha de nacimiento, estado civil, educación, entorno, profesión, comportamiento y todo aquello que se te ocurra que puede ser importante para tu obra.

 

Espero que te haya gustado este artículo y que te animes a dejar tus comentarios en las redes sociales. En el próximo post hablaré de los errores más comunes al escribir una novela. Mientras tanto escribe, no dejes de escribir y disfruta escribiendo. Ese es el secreto más importante de todos.

 

Todos los textos que aparecen en esta web son propiedad de ©Javier Rumegó.

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By Javier Rumego

Quiero ser escritor – 12 Cosas que deberías saber si quieres ser escritor

Si eres de esas personas que quieren hacer de la literatura su modo de vida, hay cosas que deberías de tener en cuenta. Mucha gente dice eso de “quiero ser escritor” pero muy pocos son conscientes de lo que esa afirmación, aparentemente inocente, acarrea. Escribir bien no es fácil. Es un proceso que lleva tiempo y mucho trabajo. Pero incluso en el caso de que fueses uno de esos virtuosos tocados por la varita mágica, si estás pensando en convertirte en escritor profesional debes de saber que necesitarás mucho más que el mero hecho de juntar palabras.

 

Ser escritor es uno de los sueños más bonitos que puedes tener en la vida. El problema es que es un sueño lleno de trampas y depredadores escondidos tras la maleza. Si además quieres escribir de manera profesional los enemigos se multiplican.

 

No quiero que este artículo te desanime, al contrario, me gustaría ayudarte a alcanzar tu meta. Por esto he decidido escribir una serie de entradas que iré publicando en el blog durante las próximas semanas. Para ello me valdré de mis vivencias, te comentaré mis aciertos y la cantidad de errores que he cometido en los últimos años, a fin de que tú puedas evitarlos.

 

Llevo escribiendo más de dos décadas, en realidad voy camino de tres, pero me da pánico reconocerlo. Hace tan sólo dos años que publiqué mi primera novela. Y es que escribir y dedicarse a escribir son dos cosas distintas.

 

En este articulo no voy a darte consejos para que escribas mejor. De eso ya hablé en este artículo. Durante esta serie de entradas voy a enfocarme en el oficio de escritor. En este caso, voy a empezar por una serie de cosas que vas a necesitar si quieres dedicarte a esto de juntar palabras. Para agilizar la lectura me voy a ahorrar los pasos evidentes: leer y escribir mucho. Eso está claro. Es como que el quiere ser panadero tiene que preparar pan.

 

Ponte cómodo, porque empiezo.

 

1 Determinación

No es lo mismo ser escritor que vivir de la literauta. El camino que pretendes recorrer es largo y está repleto de enemigos y trampas. Vas a necesitar mucha determinación. No vale con decir, “quiero ser escritor” y sentarte a esperar o escribir un texto de vez en cuando. Muchos queremos ser escritores, es un sueño precioso, pero sólo unos pocos consiguen vivir de lo que escriben. En este mundo podemos encontrar gente dispuesta a sangrar por cumplir sus sueños y gente que sólo busca una vida cómoda. Te toca decidir a qué grupo pertences y qué estás dispuesto a sacrificar.

 

Aún en el caso de que seas una de esas personas iluminada por la llama del talento, siento decirte que con eso no te alcanza. Vas a tener que trabajar muy duro. Necesitarás focalizarte, saber muy bien lo que quieres y tener la capacidad de reponerte de los golpes cuando toque. Escribir bien no es suficiente. Necesitas muchas otras habilidades, porque sin ellas tus escritos difícilmente traspasarán las fronteras del anonimato.

 

2 Paciencia

Aprender a escribir correctamente es un proceso que lleva mucho tiempo. En realidad, nunca se termina de aprender del todo. Siempre hay algo que se puede mejorar, nuevas corrientes literarias a las que hay que estar atentos. Lo bueno de todo esto es que con tiempo y trabajo se aprende. El talento sólo es una parte del proceso, que en cierta medida se puede maquillar con horas de esfuerzo.

 

Ser escritor profesional conlleva mayor control de tus emociones. Lo normal es que cuando tenemos nuestro primer texto terminado, queremos verlo publicado al instante. Siento decirte que eso no suele pasar. A no ser que seas famoso o tengas algún conocido cercano en un puesto importante de una editorial, te va a tocar remar mucho para sacar tu texto al mercado, y mucho más difícil, darle visibilidad frente a más de un millón de libros con los que tendrás que competir.

 

Todos, especialmente en nuestra juventud, queremos alcanzar el éxito de manera inmediata. De alguna manera sentimos que nos pertenece, que tenemos derecho a fama y fortuna. Con los años comprendes que eso no es así y te sonríes de lo ingenuo que eras. Escribir un texto de calidad conlleva años de práctica y más de un fracaso entre medias.

 

Luego están las prisas por lanzar tu libro al público sin haberlo dejado reposar. Editar hoy en día es muy fácil. Cualquiera puede hacerlo y no requiere ningún filtro. Eso, evidentemente, es un peligro y es muy contraproducente. Muchos escritores que publicamos en estás plataformas sufrimos las consecuencias de la falta de rigor de gente que publica sin tomarse tan enserio este oficio. Este es un tema con mucho que decir, por lo que lo trataré con profundidad más adelante. Todo lo relativo a la publicación de un libro lo veremos en los próximos artículos.

 

Todo en la literatura lleva tiempo. Incluso leer un libro es más lento que ver una película o escuchar una canción. No tengas prisa.

 

3 Tesón

Cómo te decía en el primer y segundo punto, ser escritor es un proceso lento. Necesitarás tiempo, paciencia, determinación y mucho tesón.

 

Vendrán momentos malos. Sentirás más de una vez el impulso de abandonar. Esto es difícil, claro que sí, por eso la recompensa es tan grande. Llegar a vivir de lo que escribes no sólo indica que tienes talento, sino que además eres constante, trabajador y que no te das por vencido.

 

Tendrás que enfrentarte a muchos enemigos: una economía inestable; la desolación; la sensación de fracaso; la duda; la comparación con otros escritores y por supuesto, toda esa gente que te dirá que no vales, que no merece la pena tanto esfuerzo, que no es forma de vida y cosas parecidas.

 

Comprobarás que hay gente muy buena que no llega a lo alto de la montaña. A veces serás consciente que el talento y el esfuerzo no siempre es suficiente. Hay un factor de suerte que agota y, muchas veces, hace abandonar. Cuando lo sientas, cuando llegues a ese momento, recuerda estas líneas, aprieta los dientes y sigue adelante. Nunca se sabe dónde está esperándonos nuestro éxito. Quizá esté más próximo de lo que imaginamos.

 

 

4 Asimilar que ante todo es un negocio

Este punto es muy importante. Escribir conlleva una actividad artística y cultural innegable. A veces idealizamos demasiado esta idea o simplemente nos tenemos en demasiada estima. Queremos escribir para cambiar el mundo, para crear arte o vete a saber qué más. Eso está bien, por supuesto que sí. Más pronto que tarde te cruzaras con la eterna pregunta, ¿escribir para ti o para los demás? Pero si quieres vivir de lo que escribes, tienes que asumir que es un negocio como cualquier otro. Si quieres vivir de la literatura, cuanto antes lo entiendas mejor. En el momento en que decides que quieres ganarte la vida como escritor debes comprender que eres, o pretendes ser, un profesional.

 

Esto hará que tengas que conocer el negocio y saber cómo funciona. El mundo editorial ha cambiado mucho en los últimos años. Hoy en día hay posibilidades más allá de las editoriales tradicionales, que ya veremos en próximos capítulos. No sólo se trata de editoriales, debes de conocer las tendencias del mercado, los gustos de los lectores, etc. Esto no quiere decir que tengas que escribir según las modas, no. Pero es importante que conozcas lo que se está cociendo. Al fin y al cabo, eres como cualquier otro profesional. Luego tú decides lo que quieres escribir, pero sabiendo las opciones que hay.

 

En mi caso te diré que no hago mucho caso a las modas ni a las tendencias. Conociendo el mercado escribo lo que arde en mi interior. Pero eso va relacionado a como yo siento la literatura y lo que pretendo de ella. Sé las consecuencias y la dificultad, o no, de las ventas. Soy consciente de lo que escribo porque conozco la profesión, así de fácil. Y por supuesto tengo mis propios filtros. Jamás se me ocurriría escribir una novela de 120.000 palabras sobre la capacidad de comunicación y aprendizaje de las abejas melíferas, por muy interesante que me pareciera.

 

5 Pasión

Bukowski decía que si escribes pensando en el dinero es mejor que te dediques a otra cosa. Quizá esta afirmación te parezca contradictoria con el punto anterior, pero en realidad no lo es.

 

Entender cómo funciona el negocio al que te quieres dedicar no implica que no tengas pasión. Hay mucha gente que confunde estos dos puntos, y es un error grave. La pasión es una de las armas más poderosas que tienes. La necesitas para conectar con los lectores, pero sobre todo para crear y vivir este oficio de escritor con la intensidad que requiere. La pasión es una tus mejores herramientas para cuando necesites salir del hoyo. Sin pasión es muy fácil abandonar.

 

Ser escritor, al igual que ser pintor, músico, escultor o cualquier otra disciplina artística es un sentimiento que se extiende fuera de las horas que estás aporreando el teclado. No sólo se trata de escribir, no son sólo las horas que estás frente a la pantalla del ordenador. Te acompaña a todas horas. Un escritor lo es en cualquier momento y en cualquier lugar: tomando unas cervezas con los amigos, en el cumpleaños de un familiar, esperando el autobús o donde sea.

 

Bukowski compaginó durante muchos años la escritura con otros oficios. Él se ganaba la vida de muchas maneras, pero era escritor. Quizá a ti te pase lo mismo, igual que me sucede a mí.  La cuestión es ¿hasta dónde estás dispuesto a renunciar para seguir escribiendo?

 

Ser escritor es vivir y sentirte escritor.

 

6 No pienses en el dinero

Teniendo en cuenta los dos puntos anteriores, te diría que escribas sin pensar en el dinero. Cuando estamos escribiendo nuestros primeros textos, más aún si nos acompaña la juventud, es muy fácil caer en el cuento de La lechera. Lo más normal es que la realidad nunca esté a la altura de las expectativas.

 

Si quieres ser escritor porque piensas que vas a escribir la nueva saga superventas, con la que te harás multimillonario y famoso, te recomiendo que te dediques a otra cosa. Los que viven bien de la literatura son los cuatro casos contados que ves en televisión y poco más. La mayoría sobrevive con lo que escribe, mientras que algunos tienen que alternarlo con otros trabajos.

 

Simplemente escribe lo mejor que sepas. Dedícate a tu obra con toda tu alma. Disfruta haciéndolo, sufre cuando toque, vívelo con intensidad. Pero si sólo escribes para ganar dinero, guiado por ejemplos de escritores famosos y millonarios, desde ya te digo que hay oficios más rentables.

 

7 Humildad

Necesitarás humildad para aceptar las críticas y convertirlas en una excelente oportunidad para crecer como profesional. Es fácil ver proyectos de escritores con una opinión de sí mismos muy elevada. Si eres de esos sería mejor que te bajases del globo y pusieses los pies en la tierra.

 

La humildad te lleva de la mano al siguiente punto.

 

8 Capacidad de aprender

Los tiempos que corren avivan la competencia. Hoy en día cualquiera tiene un ordenador en su casa y puede ser escritor, o decir que lo es.

 

Para ser un escritor profesional necesitarás una gran capacidad para aprender, y aquí nos dividimos en dos puntos.

 

Sobre escritura

Escribir un libro es un proceso mucho más difícil de lo que a algunos les puede parecer. Mucha gente le resta valor porque escribir es algo que al fin y al cabo sabe hacer todo el mundo. Todos escribimos emails, felicitaciones por navidad, canciones e incluso cartas de amor. Muchos piensan que si quisieran podrían hacerlo igual de bien que los escritores más prestigiosos.

 

Esto no es ponerse delante del ordenador y empezar a aporrear una palabra tras otra. El oficio de escritor es un oficio complicado con una curva de aprendizaje lenta que requiere teoría y práctica. Además de mucha lectura y mucha escritura tendrás que aprender recursos literarios, gramática, narrativa, construcción de la historia, practicar con los diálogos y un largo etc.

 

Si bien es verdad que hay libros y mucha información en internet que te pueden ayudar, ya sea en blogs o en excelentes canales de Youtube, no es menos cierto que a alguien que quiere ser cocinero profesional no le va a alcanzar con vídeos de cocina. Al igual que el cocinero, estaría bien que mirases cursos y talleres de escritura donde profesionales te enseñen técnicas y te den las herramientas necesarias para emprender una aventura como ésta.

 

Sobre todo lo demás

Actualmente la afirmación «quiero ser escritor» va mucho más allá de escribir un libro. No vale con poner la palabra fin y desentenderte. Ni tan siquiera en el caso de que una editorial de primera fila quiera editar tu novela; cosa, por cierto, poco probable si eres un donnadie.

 

Estas son alguna de las cosas que tendrás que aprender:

 

Creación de un blog profesional

Si quieres que tus textos lleguen a la gente necesitarás crear una plataforma de autor. Tu blog será el centro neurálgico de dicha plataforma. Desde ahí centralizarás infinidad de contenido que distribuirás por las diferentes redes sociales.

 

La creación y gestión de un blog profesional es un mundo en sí. Esto conlleva que aprendas a diseñar y maquetar en un gestor de contenidos, tipo wordpress; que aprendas SEO, lo cual es otro mundo; tendrás que conocer herramientas como Google Analytic o Google Search Console; tendrás que aprender a buscar y a utilizar palabras clave; editar imágenes, configuración de correo electrónico, creación de formularios, envío de newspapper…, entre otras cosas.

 

Probablemente todo lo relacionado con el blog es lo más complicado. Si te estás agobiando y te están dando ganas de abandonar, no lo hagas. Si todos los que hemos aprendido, hemos podido, tú también puedes. Sólo necesitas tiempo y ganas, nada más.

 

Redes Sociales

Necesitarás aprender a gestionar las Redes Sociales de manera profesional. Tendrás que determinar en qué Redes Sociales quieres tener presencia y trabajar con ellas. Las Redes Sociales consumen muchísimo tiempo y en algún momento pueden desesperarte al ver que no consigues expandirte tanto como quisieras.

 

Aquí vuelve a ser necesario el punto número dos: Paciencia. Cada Red Social es diferente y requerirá una estrategia distinta. Pero todas tienen en común que el contenido es el punto más importante.

 

Si eres una persona joven seguramente estés más acostumbrada a moverte por estos mares. Si me vienes con eso de que ya tienes unos años, no es excusa. A ponerse las pilas.

 

Moverte en el mundo físico

Tener presencia en internet es importante pero también lo es hacerlo en el mundo real. Conseguir contactos, asistir a encuentros literarios, presentaciones, visitar bibliotecas y librerías, etc., es esencial para crear vínculos y relaciones. Tendrás que trabajar como una arañita, tejiendo una red de contactos que te ayuden a identificarte y ganar audiencia. A los lectores les gusta saber a quién le están comprando los libros.

 

8 Curiosidad

Este punto está muy relacionado con el anterior. Cuanto mayor sea tu curiosidad mayor será tu predisposición para aprender. Necesitarás ser una persona curiosa para aprender todo que hemos visto en le punto anterior, pero también a la hora de llevar a cabo tu obra.

 

La curiosidad es una de las armas más efectivas de un escritor. Puedes sentir curiosidad por temas que conoces, incluso que dominas. Nunca se tiene suficiente información, siempre hay espacio para un poco más.

 

En la mayoría de los casos tendrás que documentarte, incluso cuando escribas historias actuales. La documentación no es algo exclusivo de la novela histórica. Tendrás que estudiar e investigar mucho para dotar a tus textos de credibilidad.

 

9 Organización

Como puedes ver la profesión de escritor no sólo es escribir, requiere muchas más cosas. Algunas de ellas van a quitarte mucho tiempo, por lo que la organización es fundamental si no quieres ahogarte en un mar de tareas pendientes.

 

Una mala organización o estar constantemente improvisando y cambiando de guion puede llevarte a ir dejando tareas pendientes una detrás de otra. Seguramente te suene esa palabra tan de moda que es “procastinar” y sustituye al dicho popular “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Una pobre organización te hará ir todo el rato a remolque y apenas te dejará tiempo para lo realmente importante, escribir.

 

Y a la hora de escribir, por muy intuitivo que seas, necesitaras otro tipo de organización, el de las ideas. Cada escritor somos un mundo, algunos generan esquemas rígidos que siguen al píe de la letra y otros nos dejamos llevar un poco más. Aún así necesitas ordenar las ideas, saber a dónde vas y que quieres contar.

 

Antes de empezar cada sesión de escritura es bueno pararse a pensar qué quieres escribir y organizar como vas a hacerlo.

 

10 Aceptar el fracaso

Son muy pocos los casos de escritores o artistas famosos que hayan triunfado a la primera. Generalmente, el secreto de que suene la flauta, y que nunca se cuenta, radica en no dejar de soplar. Cuando decimos ser escritores deberíamos asumir el “no”. Este proceso nos ahorrará muchas decepciones.

 

Si no recibes respuesta de ninguna editorial, y la que lo hace te dice amablemente que no van a publicarte, no debes venirte abajo. Es parte del juego y además es lo más normal. Llamar la atención de un editorial es un trabajo muy difícil y muchas veces no tiene ni tan siquiera nada que ver con la calidad de tu trabajo.

 

También te puede pasar que cuando la gente lea lo que escribes no les guste. Incluso que seas tú al que no le gusta el resultado de lo que has escrito. No pienses que no vales, seguramente lo único que necesites es un poco más de práctica.

 

Todo lo que hacemos en este oficio sirve para aprender. Es importante que te hagas amigo del fracaso, porque es posible que te acompañe mucho tiempo. La clave está en que sepas sacar un aprendizaje de cada intento fallido. Eso te convertirá en un escritor mucho mejor de lo que serías si alcanzases el éxito a la primera.

 

11 Bagaje vital

Los kilómetros de carretera que lleves y las cicatrices que decoren tu alma serán fundamentales en tu oficio de escritor. Cuando lees algunos escritos de gente especialmente joven, compruebas que muchas veces lo que les falta a sus textos es experiencia vital. Esto no quiere decir que alguien con 20 años no esté preparado para escribir una gran novela. No es una cuestión de años, sino de experiencia y de cómo mirar la vida. Hay personas de 17 años que acumulan más vivencias que muchas de treinta o cuarenta.

 

Lo importante es que cuando escribas tengas algo importante que contar, algo único que sólo tú puedas transmitir.

 

En mi caso, a veces, cuando leo algún texto de cuando empezaba a escribir, me sonrío, no por lo mal escrito que estuviese el texto técnicamente, sino por los pensamientos que plasmé y se quedaron guardados en el cuaderno o en el disco duro.

 

Esto no quiere decir que esperes a acumular experiencias para ponerte a escribir. Nunca se es suficientemente joven para empezar a hacerlo. Al principio, escribe y escribe mucho, sin pensar en editar. Da igual la edad que tengas. Poco a poco irás mejorando. Escribir también amplia tu bagaje vital, porque te ayuda a escarbar en tu inteior, a reflexionar. Cuando estés preparado escribirás esa novela que merezca ser editada.

 

12 Autocrítica

Este es el último punto que te comento en este artículo. La autocrítica es esencial para cualquier trabajador, independientemente del oficio que desempeñe. Para alcanzar una correcta capacidad de autocrítica necesitarás madurez, que va muy ligado al punto anterior.

 

En este punto es como el juego de las siete y media o el más internacional blackjack, que hay gente que o se pasa o que no llega. Conocerás gente que todo lo que haga le parecerá una obra de arte y otros a los que les parecerá todo una mierda. Seguramente, en los dos casos estén equivocados.

 

Ser crítico con tu propio trabajo es realmente difícil. Cuando ofrecemos una crítica nunca somos del todo objetivos. Una crítica puede estar fundamentada en aspectos técnicos y tangibles, pero al final siempre es un ejercicio subjetivo. Cuando estamos frente a nuestro trabajo es mucho más difícil ser justos.

 

La experiencia y el conocimiento te ayudarán en esto. También tener un gran bagaje como lector que te permita comparar tu obra con la de otros autores. Normalmente, cuando terminamos de escribir una obra, solemos dejarla reposar un tiempo para leerla con un poco más de distancia. En realidad, es difícil distanciarse en uno o dos meses de algo que llevas escribiendo un año o más, pero algo ayuda.

 

Está bien escuchar la opinión de otras personas. Piensa que la mayoría de la gente no te va a engañar, no tienen motivos, al menos cuando te dicen que no es suficientemente bueno. Desconfía más de los que te adulan que de los que te dicen que el texto no es bueno. Cuando alguien nos pide nuestra opinión sobre lo que ha escrito, lo que quieren es que les digamos que han creado el nuevo Quijote. Te aseguro que si le tengo que dar mi opinión a alguien, empiezo a leer con la esperanza de que haya escrito algo realmente bueno. No es plato de buen gusto decirle a alguien que el texto hace aguas por todos los lados.

 

Yo he aprendido a relativizar tanto las críticas buenas como las malas. Intento aprender de todas por igual. Analizo y considero lo que me dicen. Lo razono y veo si pueden tener o no razón. Pero tengo un criterio, abalado por un bagaje, muchos años de escritura y muchas lecturas con las que comparar.

 

Espero que te haya gustado el artículo y que te haya servido de algo. En la próxima entrega veremos cosas que deberías de hacer antes de empezar a escribir una novela. Siempre enfocado para todos aquellos que piensan en hacer de la literatura su profesión.

 

Todos los textos que aparecen en esta web son propiedad de ©Javier Rumegó.

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el hobbit opinion

By Javier Rumego

El Hobbit

Recomendar libros es una tarea complicada. No sólo depende de la calidad del libro sino también de los gustos de la persona a la que se lo recomiendas. Si no te gusta un determinado tipo de literatura es muy difícil que te guste un libro de ese género por muy bueno que sea. Aún así, si hay un libro, uno sólo que tuviera que recomendarte leer o del que me atreviera a darte mi opinión es sin duda, El Hobbit, de J. R. R. Tolkien.

 

El Hobbit es una novela catalogada dentro de la fantasía juvenil, que da pie a una obra mayúscula como es El Señor de los Anillos. Es raro encontrar a alguien, sea o no lector, que no haya oído hablar nunca de esta obra. El Señor de los Anillos se llevó de manera magistral al cine, mientras que El Hobbit no corrió tanta suerte.

 

El Hobbit es una novela independiente a El Señor de los Anillos, y puedes leerla sin necesidad de continuar con la historia (aunque es difícil que lo hagas). Sin embargo, si estás pensando en leer El Señor de los Anillos, te recomiendo encarecidamente que leas antes El Hobbit.

 

El libro que lo cambió todo

El Hobbit es un libro muy especial para mí. Probablemente el más especial de todos, y seguramente se merezca un artículo en el blog mucho más extenso. Todos los que amamos la literatura fervientemente, los que nos dedicamos a escribir y los que nos leéis tenemos un libro que lo cambió todo, un libro que nos inyectó un veneno en la sangre que no tiene cura; en mi caso, ese libro es El Hobbit.

 

Ésta es una novela perfecta para quitarnos muchos de nuestros prejuicios. Hay quien mira de soslayo la literatura juvenil y de fantasía, como si fuesen lecturas menores. El Hobbit es un clásico y una auténtica joya de la literatura universal. Para mí es un libro ideal para leer y releer a cualquier edad, ya tengas doce, treinta o noventa años.

 

Un escritor inimitable

John Ronald Reuel Tolkien era un escritor con una técnica y sensibilidad sobresalientes. Sus textos están cuidados al detalle y su literatura es de gran calidad. Maneja los tiempos y el ritmo a su antojo. Destaca por sus minuciosas descripciones, sin caer en el aburrimiento, y una gran habilidad para la épica.

 

Tolkien usa una estructura clásica en El Hobbit que ya vimos con anterioridad en La Isla del Tesoro. La historia comienza con una visita inesperada que altera la vida de un protagonista tranquilo sin interés por la aventura, que se ve arrastrado a realizar el viaje de su vida en busca de un gran tesoro. Bilbo Bolsón o Bilbo Baggins en su versión original es un personaje maravilloso, un antihéroe que deberá enfrentarse a trasgos, trolls, elfos y un terrible Dragón. Para ello contará tan sólo con la ayuda de su inteligencia, su noble corazón, la amistad de un viejo mago y un grupo de enanos.

 

La creación de un mundo «real»

Tolkien empieza a mostrar en El Hobbit algunas pinceladas de lo que es la Tierra Media, un vasto continente que descubriremos con más amplitud en El Señor de los Anillos. Una de las grandezas de Tolkien es que creó un mundo vivo, llamado Arda, amplio, real y lleno de riqueza, mitología y todo tipo de criaturas. Tolkien fue filólogo y Catedrático de la Universidad de Oxford, lo que le facilitó la creación de diferentes idiomas complejos para dotar de cultura y credibilidad a su mundo.

 

Tolkien no fue el inventor de la literatura de fantasía pero sí fue quien relanzó el género a mediados del siglo XX. Su influencia en este género lo cubre prácticamente todo y sigue muy viva en la actualidad. Sin ir más lejos puedes respirar su influencia en la maravillosa Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin, quien no se esconde al reconocer la influencia de Tolkien.

 

Cada vez que hablo de El Hobbit me traslado a casa de mis padres, a un viejo sillón que ya no existe, a una juventud que a pesar de mi resistencia se ha ido evaporando sin darme cuenta, pero sobre todo viajo a esa Tierra Media que puedo ver, sentir y oler. Observo a los elfos, que aunque inmortales tampoco pueden luchar contra el paso del tiempo, escucho a Gandalf, paseo por los bosques donde habitan estatuas de trolls, me inquieto ante el brillo de la espada de Bilbo, corro no sé si atemorizado o con un atisbo de esperanza ante Beorn y dialogo con Smaug, el último de los grandes dragones.

 

Sí, si hay un libro que recomiendo leer es sin ninguna duda, El Hobbit.

 

By Javier Rumego

El Maestro y Margarita – Mijaíl Bulgákov

Algunos que me seguís y me conocéis desde hace tiempo no os sorprenderéis al ver en esta sección la novela El Maestro y Margarita escrita por Mijaíl Bulgákov. No puedo ni quiero esconder mi admiración por esta novela. Lo que hace el genio de Kiev en este libro está sólo al alcance de uno de los mejores escritores de todos los tiempos, convirtiendo esta novela en una de las obras más importantes de la literatura.

 

Mijaíl Bulgákov es posiblemente el más desconocido de los genios de la literatura rusa. El público reconoce con más facilidad los nombres de Dostoyevski, Tolstói, Chejov, Pushkin, Pasternak o Nabokov. Vaya por delante que todos son soberbios. Pero desde mi subjetividad, me decanto sin ninguna duda por Mijaíl Bulgákov con su El Maestro y Margarita.

 

Despliegue de recursos y talento

Lo que hace Bulgákov en esta novela es abrumador. El despliegue de talento, recursos técnicos, originalidad, narrativa, sentido del ritmo, trama…, es descomunal. Hace lo que quiere y como quiere. Cambia a su antojo de narrador, de época, incluso de estilo según lo demanda la escena. Muchas veces oímos o leemos eso de “Una novela única, diferente, original…” y luego, evidentemente no lo es. La mayoría de las cosas que lees ya las escribió alguien antes y casi siempre mejor, y los que dicen que su novela es única y original no tienen ni tan siquiera la originalidad para expresarlo de otra manera. Sin embargo, El Maestro y Margarita es realmente una novela diferente; única.

 

Bulgákov era extremadamente perfeccionista con su literatura, al extremo de Flaubert o Nabokov. Su primer borrador lo tiró directamente a la hoguera. Hay quien habla que escribió entre cuatro y seis borradores. Repasaba cada línea hasta que quedaba perfecta. Sin embargo, no pudo terminar de corregir la obra. El último capítulo se encargó de estructurarlo y terminarlo su mujer, Elena Bulgákova.

 

Una novela para todos

Una de las muchas virtudes de esta novela es que tiene diferentes niveles de lectura. Si buscas una novela bien escrita y que te entretenga, cumplirá de sobra ese cometido. Si quieres ir un poco más allá, disfrutarás como un enano con su narrativa y la cantidad de recursos que utiliza el escritor soviético. Y luego, claro, puedes profundizar en sus páginas, sumergirte en la deslumbradora metáfora que hace no sólo de la sociedad rusa de su tiempo sino de la sociedad actual donde predomina la vanidad y la superficialidad (no tienes más que entrar en Instagram para entender esto).

 

A lo largo de la novela encontrarás personajes fascinantes y escenas que se quedarán grabadas en tu memoria. Satán aparece en la Rusia de los años 30 en forma de un misterioso mago, acompañado por un séquito de acólitos de lo más peculiar. Creará infinidad de estragos y situaciones estrambóticas. El sentido del humor lacerante y la ironía afilada son recurrentes durante toda la novela. Hay momentos sobresalientes como el espectáculo que ofrece Satán en el espectáculo de las variedades o capítulos enteros como el Gran baile de Satanás. Pero no temas, este libro no habla de demonios ni de fantasmas, no al menos más allá de los que albergamos los seres humanos. Pero si hay un elemento que destaca por encima de todos en esta novela es el amor; el amor incondicional e inquebrantable de Margarita por el maestro.

 

La narrativa es técnicamente tan perfecta como la de Flaubert, pero su imaginación y originalidad es mayor. Su verborrea en algunos momentos es comparable a la de Shakespeare. Los giros de argumento son como volteretas en la cama elástica. Cada línea que lees son endorfinas inyectadas en sangre. Recuerdo, y espero no olvidarlo nunca, la sensación que tuve al leer esta novela. De repente me volví niño. Todo era nuevo para mí. Disfrutaba como un chiquillo mirando las estrellas o viendo por primera vez un caballito de mar. Esta novela cambió mi percepción de la literatura ampliando mis horizontes, descubriéndome un mundo nuevo.

 

El Maestro y Margarita estuvo censurada durante muchísimos años por el régimen soviético. Hablar de la desaparición de personas en la Unión Soviética de los años 40 del siglo pasado, así como afirmar la existencia histórica de Jesucristo la condenaron al ostracismo durante años. Bulgákov no era tonto, sabía que su novela no sería publicada y, aun así, siguió escribiéndola hasta su muerte, tal vez buscando la inmortalidad. No fue hasta finales de los años 60 cuando se publicó la obra completa por primera vez en Italia. Sin embargo, hubo que esperar hasta 1990 para verla publicada íntegramente en Moscú.

 

Es un libro muy recomendable si te gusta leer, y si no puede ser el regalo perfecto.

 

 

By Javier Rumego

Best-Seller Vs Clásicos de la Literatura

Leer un clásico de la literatura siempre es una garantía de calidad. Los clásicos han superado el juicio del tiempo y han resistido a las modas, a veces incluso aparecieron en escena después de ellas. ¿Pero qué pasa con la literatura de Best-Seller? ¿Son suficientemente buenos esos libros que se venden como churros?

 

Antes de que aparecieran los autores independientes en escena, la literatura de Best-Seller era el enemigo número uno de los lectores más académicos. Actualmente se discute si la calidad de los libros independientes es suficientemente buena, una batalla que la literatura de Best-Seller lleva librando muchos años.

 

Cuando un libro irrumpe con fuerza en el mercado vendiendo cantidades escandalosas, mucha gente tuerce el gesto y duda automáticamente de la calidad de la obra. Los hay que reúsan sin más a leer este tipo de literatura, sea del género que sea.

 

Es cierto que en muchas ocasiones el momento editorial en el que nos encontramos y la necesidad de las editoriales de hacer dinero fácil, contribuyen a aumentar la desconfianza en la calidad de ciertos libros.

 

Diferenciando entre libros y literatura

Ya he hablado en más de una ocasión que literatura y libros son dos cosas totalmente distintas. Podemos encontrar libros con cero literatura y literatura en lugares que nada tienen que ver con los libros. Si te interesa este tema, te invito a que te unas a mi página de Facebook donde todos los lunes hablo de OtrasNarrativas.

 

En este artículo quiero hablar de la literatura de Best-Seller, separando todos esos libros que se venden como pipas pero que nada tienen que ver con el arte de Cervantes; entiéndase, el libro de cocina de la última edición de Master Chef, libros de autoayuda o libros de famosos que, casualmente, brotan con más fuerza con la proximidad de las fiestas navideñas.

 

Que un libro se venda bien no hace que su literatura sea mala.

Hay lectores que hablan de la literatura de Best-Seller como si fuese una literatura menor. Algunos de estos lectores acostumbran a mirar por encima del hombro al lector de este tipo de libros. En otros casos, lo hacen simplemente como un método fácil de ocultar sus carencias como lectores. Sin embargo, que un libro se venda bien no lleva intrínseco que la calidad de su literatura sea mala, del mismo modo que tampoco lo convierte en un buen libro.

 

Actualmente podemos encontrar autores que venden su obra con facilidad y que, sin embargo, todos ellos son considerados por la inmensa mayoría grandes escritores. Ejemplos hay muchos, puedo mencionar a Javier Marías, Arturo Pérez-Reverte, Michel Houllebecq, Haruki Murakami o el recientemente ganador del Premio Planeta, Santiago Posteguillo.

 

Algunos podrán decir que soy ventajista nombrando escritores de renombre con una carrera literaria contrastada, incluso que algunos de ellos rozan la figura de escritor de culto (personalmente, Javier Marías y Michel Houllebecq me parecen de una calidad soberbia). Puede que sea cierto, pero también lo es que ninguno de ellos se ha escapado de críticas voraces por parte de sus detractores. A Posteguillo, por ejemplo, le han colgado el cartel de Best-Seller a modo de letra escarlata, por lo que no se le debería permitir el acceso al Olimpo de las letras, donde habitan los escritores más virtuosos.

 

Clásicos Best-Sellers

Cuando escucho a alguien decir que sólo lee a los clásicos de la literatura, con ese halo de estar por encima del bien y del mal en lo que al universo de las letras se refiere, me pregunto si es consciente de la cantidad de clásicos de la literatura que fueron terremotos editoriales en sus tiempos.

 

A veces tenemos la romántica y equivocada idea de que un verdadero artista es el que muere de hambre, incomprendido por una sociedad incapaz de entenderle. Rápidamente nos vienen a la cabeza la imagen de Van Gogh, Mozart o Cervantes. Pero no siempre es así.

 

Menospreciar la literatura de Best-Seller es menospreciar a Williams Shakespeare, Charles Dickens, Lope de Vega, Robert Louis Stevenson, Alejando Dumas, J. R. R. Tolkien, Margaret Mitchel, Óscar Wilde, Harper Lee, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosas, Agatha Christie y un largo etcétera. Todos estos escritores gozaron (y gozan) de gran éxito en vida y no tuvieron que esperar a morirse para alcanzar la gloria.

 

De Best-Seller a clásicos de la literatura universal

No todos los Best-Sellers llegan a convertirse en clásicos de la literatura. El único jurado realmente objetivo para discernir y sentenciar con rotundidad incontestable qué obra es digna de formar parte de la literatura universal es el tiempo.

 

Hay libros de Best-Seller que envejecen mal. Son como una mala cerveza que se quedan rápidamente sin espuma. Terremotos en medio del océano que originan un tsunami que arrasa con todo. Crean tendencia y revuelo para luego quedar prácticamente en el olvido. Luego hay otros a los que no les hace falta envejecer demasiado para alcanzar la Tierra Prometida.

 

Dentro de los primeros podría nombrar El código Da Vinci, El tiempo entre costuras, o las sagas de Crepúsculo y 50 sombras de Gray por poner sólo algunos ejemplos. Todas ellas, obras que aparecieron como la explosión de un volcán, vendiendo millones de copias, pero que dudo mucho que pasen a ser algo más que eso (que no es poco). En el segundo grupo estarían libros como Los Pilares de la Tierra, El nombre de la rosa, o las sagas de Harry Potter y Canción de Hielo y Fuego, saga que se ha convertido en todo un clásico incluso antes de haber concluido.

 

Qué hace que un Best-Seller pase a ser un clásico de la literatura.

Básicamente la calidad de la obra, pero también tiene mucho que ver la repercusión del libro entre el público y sobre todo el tiempo durante el que se prolongue dicho istmo. También hay que tener en cuenta lo que ofrece esa obra a la literatura y la aportación del escritor a lo largo de su carrera.

 

Pongamos por ejemplo la novela Los Pilares de la Tierra de Ken Follett, que hace unos días recomendaba leer. Hay mucha gente que habla muy mal de ella. Alegan que la calidad literaria es baja, los personajes son estereotipos y que en algunos casos les recuerdan a un culebrón venezolano. No está de más decir que se trata de una novela histórica y que, en ocasiones, la propia Historia puede recordar a más de una telenovela, las cuales suelen tener mucho éxito entre la audiencia (veremos por qué un poco más adelante).

 

Los Pilares de la Tierra cumple a la perfección con lo que se le exige a una novela de Best-Seller. Es cierto que los personajes no son los más fascinantes del mundo, no muestran demasiadas dobleces ni complicaciones, pero cumplen de sobra con su cometido y están dotados de gran carisma. La historia es suficientemente intrigante y el ritmo es magnífico para el tipo de libro que es.

 

K. Rowling y G. R. R. Martin con sus respectivas sagas de Harry Potter y Canción de Hielo y Fuego entraron en el universo literario como Aníbal y sus elefantes. En ambos casos sus obras causaron un estruendo más allá de sus páginas. Sus novelas pasaron en muy poco tiempo a formar parte de la cultura del pueblo, te gusten o no sus libros. A día de hoy apenas hay un solo niño en la Tierra que no sepa quien es Harry Potter, y eso sólo se consigue con mucha calidad, creando algo nuevo donde parece que todo está inventado.

 

Los escritores de Best-Seller saben muy bien lo que hacen

Escritores actuales de Best-Seller como Ken Follett, Stephen King, Jeff Kinney o Eva Gª Sáenz de Urturi son profesionales que saben muy bien lo que hacen. Su cometido no está en hacer grandes metáforas, elipsis como las de Calver, ni emplear grandes recursos literarios, aunque pueden hacerlo perfectamente si lo necesitan y la historia se lo requiere.

 

Crear un Best-Seller no es fácil. Hay que tener en cuenta que no sólo tienes que escribir un buen libro que cumpla con las reglas básicas de un superventas, sino que además tienes que competir en el mundo editorial contra los rivales más duros.

 

Para una editorial publicar una nueva novela de Pérez-Reverte, Dolores Redondo o Ruiz Zafón son apuestas seguras en las que no pueden permitirse fallar. Estos autores tienen el apoyo incondicional de millones de lectores y las editoriales ponen todos sus recursos en la edición, distribución y promoción de la obra. Ten por seguro que si no estás dentro de ese saco de Best-Sellers no vas a poder competir en esa guerra. Sería como ir con cuchillos a una pelea de pistolas.

 

Si eres un autor independiente quizá te sea más fácil crear una obra de culto que un Best-Seller, ya que en el primer caso tan sólo tendrás que preocuparte de escribir un muy buen libro (dicho así parece fácil). Pero eso es algo que depende exclusivamente de ti; no entran en la ecuación variables como el mercado o la competencia. En caso de ser suficientemente bueno, lo único que necesitaras es tiempo y fortuna para que tu novela caiga en manos de la persona adecuada.

 

La literatura de Best-Seller tiene un público más amplio

Quien no quiera ver esto está ciego. Para la mayoría de la gente que lee, la lectura es un pasatiempo. El tiempo libre es un bien cada vez más escaso. Muchas veces llegamos cansados a casa y queremos entretenernos o relajarnos. Meternos en una literatura espesa, con numerosas figuras literarias y una cantidad ingente de reflexiones existenciales (o de cualquier otro tipo) es algo que nos interesa a muy poca gente. Por eso precisamente tienen tanto éxito las telenovelas de las que hablaba antes.

 

La gran mayoría de las personas que leen buscan entretenerse. Así que si quieres vender mucho tienes que ofrecerle al público algo lo suficientemente entretenido como para competir con los vídeos de gatitos.

 

Los libros de Best-Seller abren la puerta a la literatura

Como hemos visto, hay libros que fueron superventas que eran auténticas obras de arte. Pero incluso en el caso de los Best-Seller que no tienen una calidad literaria destacable, cumplen un cometido muy importante. Los libros que suelen copar las estanterías de cabecera de los centros comerciales más destacados nos abren las puertas de la literatura. Los grandes clásicos no suelen ser un gusano tan apetecible para peces que no acostumbran a morder el anzuelo.

 

A veces, este tipo de libros son capaces de captarla atención de personas que no tienen ni tendrán afición lectora. Puedo contaros que mi padre no es un gran lector. De hecho, rara vez lee un libro de ficción. Sin embargo, se ha leído toda la colección de los libros del Capitán Alatriste. Era algo digno de estudio, los devora en un par de días. En su caso, esto no hizo que se interesara por otros libros, ni tan siquiera del mismo autor. El señor Pérez-Reverte consiguió con esta saga (que ya se puede considerar un clásico contemporáneo) enganchar a una persona no lectora, al menos por un tiempo, cosa que grandes clásicos de la literatura no habrían podido hacer. Y eso, tiene mucho, pero mucho mérito.

 

Una de las generalizaciones que más se suelen escuchar es que los Best-Seller son entretenidos mientras que los clásicos con más cultos. En realidad hay clásicos muy divertidos, con un sentido del humor extraordinario y superventas con más sabiduría de la que se le presupone. Como siempre, cuando generalizamos solemos equivocarnos.

 

A favor de los clásicos está siempre su calidad. Son libros para paladear sin prisas y en repetidas ocasiones. Gracias a estos libros tenemos a nuestro alcance los pensamientos de los mejores escritores que ha dado la literatura. Están avalados por el paso del tiempo y, en muchos casos, poseen pensamientos universales. Para exprimir un clásico de la literatura se requiere un mínimo de trayectoria como lector, y algunos casos nos exprimirá las neuronas.

 

Sin embargo, hay que decir que pocos libros han reclutado más lectores como El Código Da Vinci. El libro de Dan Brown es a mi entender de una calidad literaria muy limitada, pero construyó más lectores en un solo año que muchos autores clásicos juntos. Gracias a este libro, y a otros parecidos, mucha gente se ha aficionado a la lectura y ha terminado leyendo a escritores como Garcilaso, Quevedo, Kerouac, Bulgákov, Kafka o muchos otros. Ya sólo por esto, algunos deberían de ser más respetuosos con este tipo de literatura, que muchas veces también son clásicos de la literatura univesal.

 

 

By Javier Rumego

Los Pilares de la Tierra – Ken Follett

Los Pilares de la Tierra es uno de los libros más vendidos de la historia. Se publicó en 1989 y aún a día de hoy se vende a buen ritmo, a pesar de los temores que mostraron los editores en su momento. Es un gran ejemplo de que un Best-Seller puede también estar bien escrito.

 

Los Pilares de la Tierra es una novela tan famosa que incluso gente que no está interesada en los libros sabe de su existencia. Es más que probable que hayas visto el libro expuesto en las estanterías de las librerías más importantes de tu localidad. Si por alguna casualidad no te has atrevido a agarrarlo porque te impresionan sus más de 1000 páginas, déjame que te diga que puedes estar muy tranquilo porque es un libro que se lee con muchísima facilidad.

 

Ken Follett es para mí, junto con Stephen King, el rey de la literatura de Best-Seller. Follett puede cambiar ligeramente el género de sus novelas: intriga, historica, bélica…, pero siempre mantiene un estilo muy personal y reconocible. Su literatura tiene muchos puntos fuertes, entre ellos la trama, la agilidad de sus letras y sobre todo un control muy preciso del ritmo.

 

Los Pilares de la Tierra es un tocho de más de mil páginas, sí, pero la manera en que está escrito facilita mucho la tarea del lector, que incluso en el caso de un lector no muy entrenado se sorprenderá leyendo a gran velocidad, y queriendo siempre un poquito más.

 

Bienvenidos a la Edad Media

Los Pilares de la Tierra es una novela histórica ambientada en la Inglaterra del siglo XII. A través del proceso de construcción de una catedral, el autor nos mete en una pequeña aldea inglesa donde conoceremos a la gente que la habita.

 

El comienzo de la novela es trepidante, con una serie de acontecimientos que dejan abiertas diferentes líneas narrativas, que poco a poco se irán juntando, y distintos misterios. El elenco de personajes es amplio pero fácil de seguir. Ken Follett nos va dando azucarillos para ir calmando nuestra curiosidad, pero no nos deja saciarnos en ningún momento.

 

El libro se te hará incluso corto y cuando llegues a su última página querrás más. Por suerte, ha escrito dos continuaciones, Un Mundo sin Fin y Una Columna de Fuego, transcurriendo todos ellos en épocas distintas. Un Mundo sin Fin es una secuela digna, interesante de leer. La última entrega, debo reconocer que la tengo pendiente y de momento no la he leído, así que no puedo recomendártela.

 

Si te gusta la historia, la arquitectura o las novelas con las que pasar un buen rato, Los Pilares de la Tierra es una opción ideal. Y ahora que se acercan las navidades es, sin duda, un regalo perfecto.

 

 

By Javier Rumego

Las partículas elementales – Michel Houllebecq

Houllebecq es el escritor actual que más me fascina. Los temas que aborda, la crítica a la sociedad, el sentido del humor tan peculiar que tiene y sobre todo la calidad literaria que despliega me tienen totalmente enganchado a su tinta. Ha publicado 5 novelas, todas con la editorial Anagrama. Seguramente os hable de todas ellas, pero quiero empezar por Las partículas elementales, la que se considera su ópera prima hasta el momento.

 

En una actualidad editorial donde es no es fácil encontrar libros con buena literatura, incluso con un poco de literatura, tener la posibilidad de disfrutar de autores como Houllebecq es todo un gustazo.

 

Leer un libro de Houllebecq, y en especial éste, va a exigirte que exprimas tus neuronas y que permanezcas concentrado. Leer a Houllebecq es posiblemente más difícil que leer a Matilde Asensí o a Reverte, pero tiene su recompensa.

 

Las partículas elementales está considerado como uno de los mejores libros de la literatura francesa

Las partículas elementales fue su segunda novela publicada, por la que recibió numerosos premios y fue considerada por la revista Lire como la mejor novela del año. La publicación de este libro fue el máximo fenómeno editorial francés en muchos años.

 

La novela se divide en tres partes. Dos hermanastros de madre, con infancias difíciles tratarán de vivir con sus traumas. El mayor de los hermanos, Bruno, se convertirá en un científico importante sin ningún interés en los placeres carnales y con seria dificultad para tener sentimientos reales y profundos por otros seres humanos. Su hermano, Michel, será todo lo contrario; un profesor de literatura con una incontrolable adicción al sexo, racista y cargado de rencor.

 

Houllebecq pone de manifiesto a lo largo de toda la novela la inmediatez del placer en el que vivimos, sin tiempo a desarrollar sentimientos. Queremos el placer y lo consumimos como el que se toma un refresco. Una vez consumido esperamos un rato y abrimos otra botella.

 

La literatura del controvertido escritor francés es deliciosa. La lectura se escurre entre sus líneas como la corriente de un río en época de deshielo. Puedes leerlo sin más o leerlo en compañía de un cuaderno y un bolígrafo con el que tomar incontables apuntes.

 

Si aún no lo conoces, te sugiero que le des una oportunidad. Es un escritor soberbio. De lo mejor que puedes encontrar en la actualidad. Quizá no apto para todos los públicos. Las partículas elementales es una novela que no deja indiferente absolutamente a nadie.

 

By Javier Rumego

Descargar libros en PDF. La cultura de la piratería

Descargar libros en PDF (o cualquier otro formato digital), descargar películas, música, software informático o videojuegos es una costumbre muy habitual en nuestro país. Hablar de la piratería es realmente complicado. Hay demasiados puntos a analizar, demasiadas cosas que decir. Es muy fácil perder el foco. Escribir este artículo ha sido un dolor de muelas. Lo he escrito tres o cuatro veces. La última versión tenía casi 5000 palabras. Lo tenía ya programado en WordPress para publicarlo cuando he decidido reescribirlo entero, más corto, más ameno y efectivo.

 

Lo primero de todo que quiero dejar claro es que no pretendo escribir un artículo llorón, mucho menos remover conciencias. No soy tan estúpido o tan iluso como para obviar el problema que existe de fondo. En esto de la piratería todos tenemos nuestra parte de culpa. Todos deberíamos de mirarnos el ombligo. No soy un escritor quejumbroso. Por supuesto que me molesta que alguien quiera conseguir mi libro sin pagar por él, sin tener en consideración mi trabajo, mi tiempo, mi esfuerzo y mi posible talento. Aún así, no me voy a poner a darle puñetazos al mar.

 

Mi libro En el laberinto está disponible de manera ilegal en distintas websites más sospechosas que un callejón oscuro en una noche de niebla cerrada. Personalmente no me adentraría en esos territorios ni acompañado del mejor antivirus del mercado haciéndome de Sancho Panza. Mucho menos acercaría el puntero del ratón al botón de download. Por suerte o por desgracia, en mi caso compagino la literatura con otras artes, que son las que hasta el momento me dan de comer. Lo que hagas me trae sin cuidado, igual que las consecuencias que puedas sufrir por ello.

 

No quiero hablar del pirata como alguien ajeno y lejano. Descargar contenido ilegal en España es algo generalizado; puede ser tu hermano, tu hermana, tu primo, tu suegra, tu amigo, cualquiera. Quien no haya consumido nunca un producto pirata que levante la mano y lo diga bien alto.

 

Como decía, tenía un artículo extenso y detallado a punto de publicar, en el que hablaba de los problemas de la piratería, las pérdidas millonarias que provocaba a las distintas industrias, cuáles eran los sectores más afectados y una serie de datos que, en realidad, no le aportan nada nuevo a nadie. Todos conocemos estos datos, y muchos se los pasan por el forro, así que me los ahorro, y voy directamente al grano.

 

Los responsables de la piratería.

Son principalmente dos: la cultura de la piratería que tenemos en España (y otros países) y la inmovilidad de los gobiernos.

 

La piratería viene de lejos.

Mucha gente, especialmente los más jóvenes, piensan que la piratería se origina con la llegada de Internet. Esto es tan erróneo como pensar que la piratería, la otra, ya sabes, la de los barcos, los abordajes y las banderas con calaveras (esto último, sí) se originó en el Caribe.

 

En realidad, la piratería de la que hablamos hoy en día viene de mucho más lejos. En los años setenta y ochenta se vendían en El Rastro de Madrid, y en muchos otros sitios similares, copias de casetes de música de todo tipo. Era una versión primigenia, e incluso artesanal, del mantero actual. Si querías este tipo de producto tenías que rascarte el bolsillo, por lo que otra opción más económica era esperar a que algún familiar o conocido se comprase la casete o el vinilo (original o pirata) y hacerte una copia en casa. Empresas como TDK, Kodak o Fuji hicieron su particular agosto vendiendo cintas vírgenes.

 

Por aquella época aparecían los primeros ordenadores domésticos. Yo tenía un añorado Amstrad CPC 128K con unidad de disco. La industria del videojuego empezaba a despegar y ya había software como el famoso Discology para copiar disquetes. Es decir, con 10 u 11 años aprendías que copiar contenido ajeno era algo normal. Actualmente creo que esta lección se aprende incluso antes.

 

Todo esto, y probablemente casos más antiguos que a mí se me escapan, fueron la semilla que nos ha hecho creer durante muchos años que tenemos derecho a todas estas cosas sin pagar un céntimo.

 

En cualquiera de estos casos, como las fotocopias de los libros, alguien tenía que gastarse el dinero en el original para que los demás copiáramos el contenido. Hoy en día esto ha cambiado. Ya no hace falta que alguien compre el producto para que los demás lo copien. No necesitas que tu hermano se compre una novela para poder descargar el libro en PDF. Está ahí, en la red, al alcance de cualquiera, sale gratis y no se castiga. Sólo tienes que escribir en Google “descargar libros en PDF” y tienes a tu alcance toda la bibliografía de tus escritores favoritos.

 

La cultura de la piratería

Hay países y culturas que no consumen productos pirata bajo ningún concepto. En algunos casos es meramente cultural. Lo consideran exactamente lo que es, un robo, y por eso mismo no lo hacen. A nadie se le ocurre descargar un libro en PDF o la canción de moda. Se les educa desde pequeños para que entiendan que es inmoral y que está mal. Como veíamos un poco más arriba, en España se nos educa para piratear. Lo mamamos desde pequeños, a los pechos de nuestros padres.

 

El otro motivo que hace que haya países donde la piratería no exista es el castigo. Hay países como Estados Unidos que se toman muy en serio la propiedad intelectual y la defienden con leyes rigurosas y castigos ejemplarizantes. Ya veremos más adelante la comparación con España.

 

En España, y también en Sudamérica, el pensamiento es muy diferente. Aquí es fácil encontrar argumentos en foros, en los comentarios de Youtube o Facebook, de gente jactándose abiertamente de que piratean todo tipo de programa informático, bajan música o recomiendan dónde descargar libros en PDF. Por si fuera poco, se ríen de los “pringados” que pagan por cualquiera de estas cosas. O incluso puedes ver en El confidencial este vergonzoso artículo que parece justificar la piratería.

 

Aceptémoslo, hay gente que de ninguna manera está dispuesta a pagar por el material que consume, aun cuando la rentabilidad y los riesgos, de los que te hablaré más adelante, insultan toda inteligencia. He visto casos de personas que han estado horas, incluso días para descargarse gratis contenido por valor de 0,99€. Creo que con eso está todo dicho.

 

Justificaciones de los que practican la piratería digital

Llegados a este punto, viene bien recordar que la piratería es una actividad ilegal. Aun así, los que la practican se justifican abiertamente de muchas maneras. A continuación indico los principales motivos que alegan y lo que opino de ello.

 

Es gratis

No es gratis. Es un ROBO.

 

Facilidad en la localización de contenidos

Defienden que el posicionamiento en Internet de estas páginas es muy alto y les resulta muy fácil encontrar lo que buscan. Pero la realidad es que nada es más fácil que acceder al buscador de Amazon. Los que busquen un software, lo más rápido es ir a su página web y localizar el producto. A veces, encontrar el archivo pirata lleva horas, incluso días.

 

Acceso rápido e inmediato

Me remito al apartado anterior. Nada más rápido e inmediato que entrar en Amazon o en las website oficiales de las marcas. Pagas, descargas el contenido y a disfrutarlo. No tienes que invertir el tiempo en buscar cracks ni nada parecido.

 

Ya pagan por la conexión a Internet

¿Y qué? Es absurdo. Es como ir a un restaurante, pedir un refresco y querer comer gratis porque ya has pagado la bebida. O si lo prefieres es como ir a una tienda a comprar una televisión y querer llevarte el sofá gratis.

 

No se fían de pagar por Internet

Pero se meten en páginas web más sospechosas que un asesino con el cuchillo goteando sangre. No hay nada más seguro que pagar por Amazon o hacerlo directamente por la website del comerciante.

 

En el caso de autores independientes, muchos consideran que si no están publicados por editoriales no merecen que se pague por su obra.

Si consideras esto es porque crees que nuestro trabajo no es bueno. Si piensas así quizá deberías de leerte este artículo sobre la calidad de los libros de los autores independientes. Pero déjame preguntarte ¿qué coño haces perdiendo el tiempo con algo que según tu criterio es una mierda? ¿No crees que es mejor gastar tu tiempo en otra cosa?

 

Los escritores de renombre son millonarios así que no se van a arruinar si no compro su libro

Los libros independientes no son suficientemente buenos para pagar por ellos y los que supuestamente sí lo son, como el que los escribe está forrado tampoco los pagamos. Está claro que lo importante es no pagar. Estaría bien que leyeras este artículo (es gratis) de Santiago Posteguillo, recientemente galardonado con el Premio Plantea para que entiendas mejor lo que gana un escritor con su obra.

 

Son productos muy caros

Esto te lo puedes esperar cuando te hablan de un software de 3000€ pero no de un libro o de un CD de música. Además, este argumento podríamos emplearlo para un coche o una casa y nadie puede tenerlo gratis. En esencia, porque el gobierno no lo permite.

 

Muchas veces el producto es malo

Este era un argumento muy común al descargar música. Un grupo sacaba uno o dos singles buenos para promocionar el álbum y el resto de canciones no estaban a la altura. No pasaba siempre, pero pasaba. Hoy en día, tenemos Spotify donde podemos escuchar todo el disco antes de comprarlo o puedes leer en Amazon los primeros capítulos de una novela. O incluso, muchos escritores ofrecemos gratis los primeros capítulos de nuestros libros en nuestra página web.

 

La normalización de la piratería

En España llevamos tanto tiempo pirateando que no somos capaces de ver lo malo del asunto. Da igual que nos lo expliquen. Cada uno vivimos con nuestra vedad, y como vivimos en un mundo en el que nadie se plantea estar equivocado es muy difícil hacerle a alguien bajarse del burro. Además, en este mundo de pajaritos azules, corazones de colores y pulgares arriba las razones no viajan solas sino que pertenecen a colectivos, cada uno con sus razones que, equivocadas o no, se alimentan del poder de las masas.

 

Da igual descargar libros en PDF, el último disco de tu cantante favorito o la última versión de Windows. Plantearse hoy en día que quizá estemos haciendo algo que no es del todo correcto es un ejercicio sólo al alcance de un héroe griego.

 

La gente cuando descarga contenido ilegal de Internet no piensa que está cometiendo un delito. Al fin y al cabo, lo hace todo el mundo. Es algo normal. Lo ilógico es que alguien pague por algo que puede tener gratis.

 

Quiero entender que la gente que piratea lo hace en la mayoría de los casos sin maldad. Conozco adolescentes y personas de 90 años, todos ellos buenas personas, que consumen contenido ilegal. «Los escritores están forrados» dicen. Por supuesto que Reverte, Follet, Martin y otros no pasan hambre, pero eso no te da pie a que les robes. Otros, aunque no te lo creas, no tenemos tanta suerte.

 

La piratería es una cultura muy arraigada en España

La cultura de la piratería está dentro de nuestro ADN. Éste es uno de los motivos por el que va a ser muy difícil solucionar el problema. Lo consideramos algo normal, y a veces nos cuesta ver la viga en nuestro ojo.

 

En ocasiones, la normalización alcanza el surrealismo. No es la primera vez que un individuo se pone en contacto con un escritor para pedirle gratis el fichero en PDF de su libro, o que le dice que le ha gustado mucho su novela que se la ha descargado de tal o cual sitio. Evidentemente estas personas no piensan que están haciendo nada mal. Es posible, incluso, que sean personas inteligentes, pero la costumbre los ha vuelto gilipollas. Da igual que se lo expliques, no lo van a entender. Como comentaba don Arturo Pérez Reverte hace apenas unas semanas, los hay que son idiotas sociales.

 

La cosa no queda ahí. Aquí hay para todos. En el último mes que llevo dándole vueltas a este artículo, he visto en redes sociales a varios compañeros exaltados porque les habían pirateado sus novelas. Algunos se ponen como furias, lo cual puede ser comprensible. Desde aquí les muestro mi apoyo ante un momento tan desagradable. Lo que no es tan normal es que luego te pongan una publicidad de su libro con Hugh Jackman a la cabeza.

 

El problema cultural es tremendo. El sinsentido lo gobierna todo: Scarlett Johansson, Gemma Arterton, Taylor Lautner o Zac Efron, entre otros guapos, invaden las redes sociales como imágenes promocionales de escritores más o menos desconocidos. Esas imágenes tienen derechos de autor, no sólo del actor o actriz correspondiente sino también del fotógrafo. Igual alguno ha pagado por ello, pero lo dudo.

 

Del mismo modo que no sabría decir cuantos escritores u otros profesionales, como por ejemplo los diseñadores gráficos que tan bien conozco, utilizan licencias legales de sus herramientas de trabajo. ¿Cuántos escriben con un Microsoft Word legal? ¿Cuántos tienen licencias de Photoshop, Illustrator, InDesign o incluso del propio Windows?

 

 Espero que nadie se ponga como un basilisco. Quienes utilicen todo el software legal que no se alteren y levanten la mano ordenadamente. Los otros, como decía antes, todos tenemos que mirarnos el ombligo.

 

La incapacidad del gobierno

Como decía al principio del artículo, el otro problema principal a la piratería en España a parte de la arraigada cultura es la inmovilidad e incapacidad del gobierno. Antes de que las hienas de colores enseñen los dientes, quiero dejar claro que cuando hablo del gobierno no me refiero a éste que tenemos ahora, que también, sino que hablo del anterior y del anterior, quizá de los últimos cuarenta años, o quizá de los últimos cien, o tal vez de los últimos trescientos o cuatrocientos años. Si algo sobra en la historia de España son ejemplos de malos dirigentes.

 

Anteriormente hablaba de la contundencia de países como Estados Unidos a la hora de defender la propiedad intelectual. España siempre ha estado muy por detrás en este aspecto. Los diferentes gobiernos en los que hemos ido alternando inútiles tras inútiles, jamás se han tomado este asunto lo suficientemente en serio.

 

Bien es cierto que últimamente se están haciendo cosas: el cambio de ley del 2015, el nuevo canon digital (impuesto por la UE, que ya veremos qué resultados da y cómo reparten lo recaudado), el cierre de algún portal de descargas y poco más.

 

Desde mi punto de vista, sanciones ejemplarizantes ayudarían a solucionar el problema. Cuando algo está tan arraigado en nuestra idiosincrasia no hay otra forma de sacarlo más que a palos. Nada escuece más que nos toquen el bolsillo. Y sí, la ley del 2015 ha supuesto un punto de inflexión en la piratería, pero básicamente en las empresas. A nivel particular seguimos más o menos igual. Cualquiera puede descargarse prácticamente lo que le dé la gana, sin que le pase nada.

 

Personalmente creo que a ningún grupo político de España le interesa solucionar este problema. A ninguno de ellos se le ocurriría incluirlo en un programa electoral, que luego no cumplen. Quizá sean incompetentes, pero no son tontos. Me imagino la cantidad de votos que podrían perder si muestran un verdadero interés en acabar con la piratería. Definitivamente no es un buen negocio para ellos. Intuyo que dejarán correr el tiempo, dando pasos pequeños, a veces impuestos por la UE, sin prisa, esperando que se vaya diluyendo poco a poco, para llegado el momento ponerse la medalla.

 

El problema de la piratería en los libros

La literatura es uno de los sectores más perjudicados por la piratería. Descargar libros en PDF es una de las acciones más comunes entre los consumidores de piratería. En otras palabras, descargar ilegalmente libros es un hurto. Cuando te descargas mi libro de manera pirata me estás robando. Si me robas no cobro y si no cobro no como. Si no como tengo dos opciones: me muero de hambre o dejo de escribir y me busco otro trabajo. Entiende que los escritores vivimos de nuestros lectores, es decir de ti.

 

Con la aparición de los dispositivos de lectura digital como los Kindle, la piratería de los libros se ha multiplicado exponencialmente. Es muy normal ver a gente quedando para intercambiarse archivos como si fueran cromos. O mandar libros en PDF por email. Muchas veces descargan libros que ni van a leer. Es descargar por descargar. No es que sea gratis, es vicio. Hay gente que se aburre en la oficina y se descarga libros pirata para matar el tiempo.

 

Descargar libros en PDF es sólo una parte del problema

Los escritores vivimos en constante amenaza por la autoría de nuestra obra, especialmente cuando no somos famosos. Yo, por ejemplo, subo mucho contenido a mi página web que puedes leer gratis: relatos cortos, los primeros capítulos de mi novela, por supuesto los artículos del blog… Cualquiera puede robarme mis escritos y publicarlos o presentarlos por ahí con su nombre. Desde luego, tomo todas las precauciones posibles para proteger mi obra, pero como te puedes imaginar mis recursos para controlar esto son limitados.

 

Hace unas semanas, la escritora Clara Asunción García publicaba en las redes sociales cómo la habían pirateado y subido a la plataforma Wattpad su obra. Alguien había cogido su novela, le había cambiado los nombres a los personajes y la había subido para que la gente pudiera leerla gratis. Más de 39.000 lecturas en un año que es lo que tardó la autora en darse cuenta de lo que estaba pasando. Algún canalla dirá que gracias a eso está ganando cuota de mercado, pero la realidad es que está autora ya tuvo que dejar de escribir para proteger su obra como explica en este artículo.

 

 

La persona que subió el libro cambió el nombre de los personajes y lo publicó. Quizá no fuera consciente de lo que hacía, y dudo que quisiera enriquecerse con esto. Pero si las autoridades le metieran una multa de 30 a 50 mil euros, aprendían esa persona y unos cuantos más. Y luego tenemos el comentario de un lector o lectora que dice que le parece genial, que le encantan los libros de esta escritora y que así no tiene que pagarlos. Aquí tenemos el claro ejemplo de un par de gilipollas sociales. Para mear y no echar gota.

 

Comparación con otras artes

La música es el sector más castigado por la piratería. Sin embargo, el escritor es el artista que peor parado sale de todo esto. Una persona que piratea siempre puede ir a un concierto o a una obra de teatro de sus cantantes y actores preferidos. Los escritores no tenemos posibilidad de llenar los platos de sopa nada más que con nuestros libros, y además somos los que menos subvenciones recibimos por parte del Estado.

 

Un escritor puede abrir un canal de Youtube para ganar visibilidad y si se lo monta bien incluso ganar algo de dinero extra (poco). Pero difícilmente veremos un caso como el de Pablo Alborán con un escritor. La literatura es el arte menos audiovisual de todos los que existen, y también el menos inmediato. La literatura es pausada, es intimidad, por lo que sale perdiendo en este entorno 2.0. La pintura o la escultura apenas se ven afectadas por la piratería digital. Por supuesto tienen sus propios enemigos, pero éstos no son las descargas ilegales. Los hay que no pagarían ni lo que cuesta la impresión de una lámina de Cézanne.

 

Riesgos de descargar contenido pirata

Llegados a este punto estaría bien que conocieras los riesgos más importantes si practicas la piratería.

 

Es ilegal y, por lo tanto, te expones a pagar una multa incluso a ir a la cárcel.

En este caso corres más riesgo si eres una empresa que un particular. A diferencia que en otros países, en España apenas se persigue al individuo. Aun así, ya hay sentencias en firme donde un particular ha sido castigado a pagar una multa por descargarse películas de manera ilegal.

 

Aunque parezca mentira, en España 4 de cada 10 empresas utilizan software pirata. En el año 2015 cambió la ley por lo que este tipo de delitos se pueden castigar por la vía penal. Ya hay casos de empresas condenadas a pagar cantidades millonarias por delitos contra la propiedad intelectual. Así que, si pretendes reducir costes de tu empresa, instalar software pirata no es lo más inteligente.

 

El caballito de troya

Posiblemente seas de esos que sacan pecho y te sorprendas de lo listo que eres. Mucho cuidado, los hay más listos que tú.

 

Uno de los mayores problemas que tiene descargar archivos ilegales es que es muy posible que los ficheros no estén limpios. Los hackers son muy listos y actualmente disponen de muchas herramientas. Para ellos es muy fácil esconder el Ojo de Sauron en tu ordenador, quien lo verá absolutamente todo: documentos, contraseñas, números de cuenta, acceso a la webcam, fotografías…

 

Ahora piensa si te interesa descargar libros en PDF, cuando su versión legal cuesta 0,99€ o 2,99€ o incluso 9,90€. Descargar contenido ilegal te puede salir muy caro, así que luego no llores. Estás avisado.

 

¿Tiene solución?

Yo quiero ser optimista. Creo que mucha gente está cambiando de mentalidad. El problema es que, como he explicado a lo largo del artículo, es un problema muy arraigado. A lo largo del 2017 la piratería bajó un 6%. Estamos pendientes de los datos de 2018 pero todo indica que seguirá la misma inercia.

 

Las nuevas tecnologías, cambios de política de muchas empresas y las plataformas de televisión mediante suscripción están contribuyendo a cambiar las cosas. Ofertas más accesibles para el usuario domestico y el profesional dejan sin excusas a los piratas. Incluso hay empresas permiten que utilices su software gratis y sólo cuando generes dinero tengas que pagar por la licencia.

 

Actualmente cualquiera puede tener una copia legal de Photoshop por unos 12€ al mes o usar alternativas de software libre como GIMP.

 

HBO, Netflix o Amazon Prime son claros ejemplos de plataformas que contribuyen a que las descargas de películas y series disminuya. Aún así, sigue siendo un sector muy castigado. La suscripción base de HBO o Netflix en España cuesta 7,99€ al mes. Amazon Prime se sitúa en 19,95€ al año. Vamos que incluso contratando los tres servicios saldría más económico que aquellos tiempos en los que alquilábamos las películas en el extinto videoclub, y nadie se rasgaba las vestiduras por pagar para ver una película.

 

En el caso de Amazon y la literatura, al ser Premiun, puedes acceder a todos los títulos que quieras en su modo de préstamo. Puedes leer todo lo que quieras en versión digital por el precio de la suscripción.

 

Aun así, sigue habiendo mucha gente que se niega a pagar por estos servicios. Muchos de los que piratean seguirán haciéndolo. Siempre habrá quien quiera descargar libros en PDF, películas, series y software informático. Por eso es tan importante que los dirigentes se remanguen de una vez y tomen cartas en el asunto.

 

Todos los textos que aparecen en esta web son propiedad de ©Javier Rumegó.

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By Javier Rumego

Madame Bovary – Gustave Flaubert

Con esta novela me pasó algo parecido a lo que os comenté hace unas semanas con El viejo y el Mar. Estaba en la Feria del Libro de Madrid cuando llegué a una caseta con un montón de Clásicos. Esta vez atrapé Madame Bovary, Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas y Así habló Zaratustra por unos 15€, menos de lo que cuesta cualquier libro de rebaño de esos que abundan por las demás casetas con algún famoso firmando.

 

De los tres libros, Madame Bovary fue el que más me gusto con mucha diferencia. Alicia es quien lo tuvo más difícil y es que a veces es complicado luchar con los recuerdos de la infancia. Aun así, fueron tres lecturas enriquecedoras.

 

Emma Bovary la adultera más famosa de la literatura

Madame Bovary es el adulterio más famoso de la literatura junto con Anna Karenina. Personalmente prefiero la obra de Flaubert por su perfección técnica y por la cantidad de emociones contradictorias que me hizo sentir.

 

Flaubert creó con esta obra una crítica a la alta burguesía francesa de mediados del siglo XIX. El libro despertó un gran revuelo en el momento de su publicación y estuvo muy cerca de ser censurado. Las aventuras de Emma Bovary escandalizaron a una sociedad clasista e hipócrita. El abogado del escritor consiguió solventar el problema haciendo creer que el libro se cerraba con un final moralista.

 

Madame Bovary ha sido utilizada durante muchos años por un sector feminista como un claro ejemplo de la desigualdad entre hombres y mujeres. Sin embargo, la lucha de Emma nada tiene que ver con el colectivo de la mujer. A Emma las demás mujeres le traen sin cuidado, igual que el resto del mundo. A Madame Bovary sólo le importa ella misma, anteponiendo sus deseos incluso a las necesidades de su hija recién nacida.

 

Madame Bobary es un personaje real, construido a la perfección

Emma es un personaje complejo, de los que a mí me gustan. Está llena de sueños y aspiraciones. Busca que su vida sea un constante torrente de emociones y sentimientos, como en las novelas que lee. Es una mujer insatisfecha. Nunca conseguirá ser feliz porque la realidad jamás podrá competir con sus sueños. Al igual que los libros de caballerías hicieron estragos en Don Quijote, en el caso de Emma son las novelas románticas las que le dejarán una ancha grieta.

 

Primero se dará cuenta que el matrimonio que acepta con la ilusión y la ignorancia de la juventud nada tiene que ver con la idea romántica que ella se había construido en su cabeza. Su marido, un buen hombre, no tiene nada que ofrecerle salvo una vida tranquila, hogareña y aburrida. Madame Bovary tendrá que buscar emociones fuera del matrimonio. Varios amantes y un ritmo de vida que no puede sostener le llevarán a un desenlace dramático.

 

El personaje de Madame Bovary está repleto de emociones que traspasan las páginas para colarse en tus sentidos. A veces la quieres y a veces la desprecias. Sus infidelidades es lo que ha trascendido a lo largo del tiempo, pero son lo de menos. Nadie debería de escandalizarse por un par de cuernos. Hoy en día, cualquiera los ha llevado y los ha puesto en algún momento de su vida. Son sus caprichos y su egoísmo lo que desagradan. Emma es una victima de sus propios sueños, de su falta de moral y de su egoísmo. Pero también es un canto a la rebeldía y a las ganas de vivir, de no conformarse con una vida normal. En la actualidad me recuerda mucho a esos jóvenes que demandan todos los derechos sin asumir ninguna obligación, los que quieren sólo esa parte de la vida repleta de colores.

 

Gustave Flaubert creó una obra universal indispensable para los amantes de la literatura. Su lectura es maravillosa. La calidad técnica, la narrativa, la construcción de cada una de sus frases…, todo es simplemente perfecto. Si aún no la has leído te recomiendo que lo hagas. Es una verdadera joya de la literatura.

 

 

By Javier Rumego

El retrato de Dorian Gray – Oscar Wilde

El retrato de Dorian Gray pertenece a esa categoría de libros universales que traspasan la frontera de sus páginas. Actualmente es difícil encontrar a alguien que no haya oído hablar de Dorian Gray, aunque no le gusten los libros. Se han hecho versiones de la novela tanto para teatro como para cine. Su personaje ha sido representado en multitud de ocasiones y es un icono universal.

 

Esta obra fue la única novela publicada por uno de los genios de la literatura más elegantes. Oscar Wilde tenía una calidad impecable y un ingenio más afilado que la espada de Isildur.

 

Terror gótico clásico

El retrato de Dorian Gray es uno de los últimos relatos de terror gótico clásico que se publicaron. Wilde nos mete dentro de una escalofriante historia sin necesidad de fantasmas, muertos vivientes, ni otros monstruos más allá de los propios vicios y bajezas del ser humano. La humanidad es el peor monstruo de todos. Ni tan siquiera aparece el demonio para tentar al protagonista, no hace falta. El encantamiento de Dorian Gray es sólo consecuencia de sus más fervientes deseos.

 

Durante años se ha creado la idea de que Dorian Gray vendió su alma al diablo para permanecer siempre joven. Esta idea ha perdurado hasta nuestros días. En este mundo actual, donde parece que nos gusta que nos metan la comida ya masticada en la boca, es más fácil creer esta historia que coger el libro y descubrir todo lo que esconde en su interior (que es mucho). La historia de El retrato de Dorian Gray ha sido contada tantas veces que en algunos puntos se ha desvirtuado simplificándolo todo a un nuevo trato con el diablo.

 

El retrato de Dorian Gray es mucho más que eso. Es una crítica brutal a la sociedad con la que Wilde tuvo que convivir, no muy diferente a la nuestra. La maldición es consecuencia de un deseo interno, algo que podríamos desear cualquier de nosotros en cualquier momento. Es fascinante la elegancia con que lo hizo y mucho más aterrador que un demonio jugando al juego de siempre.

 

El retrato de Dorinan Gray contiene los vicios de la humanidad

Wilde pone de manifiesto los pecados del ser humano. La novela habla del narcisismo, del hedonismo, de la superficialidad que ahora está tan de moda. Nos hace plantearnos qué cosas seríamos capaces de hacer si quedáramos impunes. Nos habla de la belleza, especialmente de la belleza eterna, de la elegancia, del miedo a perderla, del miedo a conservarla, del odio, del placer más absoluto sin límites ni barreras.

 

La novela no es muy extensa. En realidad es más bien corta y se lee de una tirada. Encontrarás frases como cañonazos. De esas que a veces encuentras una o dos en una novela que hace que ya haya merecido la pena. En este caso todo el libro está repleto de ellas. Te hará pensar y también desear en lo más profundo de tu alma algo que no se puede contar.

 

Una novela especialmente visual

La ambientación es magnífica. Se puede decir que los libros tienen un color, una tonalidad. Cada vez que pienso en El retrato de Dorian Gray veo imágenes en blanco y negro, salpicadas por momentos de colores brillantes y saturados. Recuerdo imágenes en mi cabeza como si hubiese visto alguna fotografía. La visión de la casa del protagonista por la noche es como una ilustración en blanco y negro rota por la luminosidad de una ventana iluminada. Es un libro tremendamente visual. De hecho, El retrato de Dorian Gray tiene una cosa muy poco común, y es que incluso habiendo visto con anterioridad alguna de sus versiones cinematográficas, comprobarás que tu imaginación no queda afectada. Podrás imaginar con claridad tus propias escenas y protagonistas.

 

Personalmente creo que Oscar Wilde trato de ir más allá. Sinceramente pienso que quiso guardar dentro de su libro todos los pecados de la sociedad contemporánea de la misma manera que los pecados del protagonista quedan encerrados, y visibles, dentro del cuadro.

 

Si aún no la has leído te sugiero que lo hagas. Descubrirás que la historia no es como te la habían contado. Además encontrarás un gran número de sorpresas escondidas en sus páginas, pero eso sí, ¡cuidado con lo que deseas!

 

By Javier Rumego

¿Es suficientemente buena la calidad de los libros independientes?

La calidad de los libros independientes está en entredicho por ser el eslabón más débil de la cadena. Libros y literatura son dos cosas distintas que a veces confluyen armónicamente en el mismo espacio, pero no necesariamente. La literatura es sólo una pequeña parte de un mercado que mueve miles de millones de euros al año. Cuanto antes te metas esto en la cabeza, mucho mejor. Te evitará disgustos y dolores de cabeza.

 

Tienes que dejar de ver un libro como algo sagrado a lo que rendir pleitesía y verlo como un producto. Y sí, hablo de productos porque es lo que son. Aquí no estamos hablando de literatura, eso es otra cosa muy diferente. A mucha gente le gustan los libros pero no a todos les gusta la literatura. Las personas compran libros por motivos muy diferentes. La mayoría, por supuesto, para leer y entretenerse, otras para decorar la casa, para parecer más cultas o para que el famoso de turno se los firme.

 

Desde hace unos años vivimos una revolución editorial fascinante. Actualmente podemos encontrar un amplio abanico de alternativas a la edición tradicional. En España existe un gran número de pequeñas editoriales y empresas de servicios de edición que pueden facilitarte publicar tu novela, especialmente si eres un escritor novel y te has desgastado los nudillos llamando a las puertas de las grandes editoriales y lo único que has conseguido es silencio. Pero si alguien ha puesto esta industria patas arriba han sido las plataformas online como Lektu, Bubok, Lulu y por encima de todas ellas, Amazon.

 

Nunca ha sido tan fácil ver tu libro publicado, ya sea en formato digital o en papel, lo cuál puede llevar a mucha gente a plantearse si la calidad de los libros independientes es suficientemente buena. De hecho, hay gente que afirma rotundamente que no lee ni leerá a ningún escritor desconocido porque la calidad de los libros independientes es mala.

 

Abrir las puertas de par en par para que cualquiera publique su libro, incrementa las posibilidades de encontrar libros mal escritos. La inexistencia de filtros y la osadía de muchos autores puede hacer peligrar la reputación de la calidad de los libros independientes. Sin embargo, el panorama en las editoriales tradicionales no está mucho mejor. Acomódate en la silla, en el sofá o dónde quiera que estés, porque a lo largo de este artículo voy a hablarte sobre la calidad de los libros en el panorama actual.

 

Diferentes opciones para editar

Antes de nada, quiero que veamos resumidamente las diferentes posibilidades que tenemos a la hora de publicar un libro, especialmente cuando no hemos publicado nada antes.

 

Digamos que tenemos tres opciones principales a la hora de publicar. Las explico muy brevemente.

 

Edición tradicional

Es cuando la editorial te paga por tus derechos de autor para llevar a cabo la explotación de tu obra. Ellos exponen su dinero para sacar tu libro adelante. Se encargan absolutamente de todo: correcciones ortotipográficas y de estilo, edición, maquetación, diseño de la portada y contraportada, promoción, etc. Vamos, ellos lo hacen todo. Confían en tu talento o en tu producto y arriesgan. Tú no tienes que preocuparte de nada, o de casi nada.

 

Algunos autores independientes hablan pestes de las editoriales tradicionales hasta que una de las gordas le pone un contrato y una estilográfica encima de la mesa. No nos engañemos, la mayoría de los que escribimos aspiramos a ser publicados por una gran editorial. Ser publicado por una editorial te ofrece una serie de posibilidades que no tienes de ninguna otra manera. Lo primero de todo es el prestigio, luego están el acceso a las distribuidoras y la posibilidad de vender tu libro en grandes centros comerciales, librerías, etc., así como presencia en eventos y firmas de libros en las ferias más importantes.

 

Entrar en una editorial tradicional no es nada fácil en la actualidad, seguramente nunca lo ha sido. Si no eres famoso lo tienes realmente jodido, incluso si escribes rematadamente bien (de esto hablaré un poco más adelante). Por el momento te diré que puedes intentar mandarles tus manuscritos o participar en sus concursos literarios. En muchos casos tendrás que bajarte los pantalones y poner el culito en pompa para acceder a sus condiciones.

 

Por este y otros motivos la tendencia está cambiando en EEUU. Algunos escritores de prestigio han decidido abandonar el barco y se han lanzado a la aventura. Ya sabemos que lo que se pone de moda en el “país de las oportunidades” termina desembarcando tarde o temprano en Europa. Ya veremos lo que pasa finalmente a este lado del océano. Personalmente creo que en España difícilmente un escritor con fama y fortuna va a querer cruzar solo el Orinoco.

 

Si quieres más información de cómo publicar con una editorial tradicional te recomiendo que leas este artículo de escritores.org

 

Coedición

La coedición es cuando una editorial o supuesta editorial te ofrece publicar tu libro corriendo tú con todos los gastos o, en el mejor de los casos, repartiéndolos al 50%. Personalmente esta opción no me gusta, incluso cuando estas editoriales tienen acceso a las distribuidoras y presencia en ferias importantes.

 

Con las editoriales de coedición hay que tener los ojos muy bien abiertos y las orejas tiesas. Muchas de estas empresas no son otra cosa que empresas de servicios editoriales, y en el peor de los casos simples imprentas enmascaradas que lo único que les interesa es hacer una tirada de libros, importándoles una mierda la calidad de tu novela.

 

En el mejor de los casos la editorial compartirá contigo los gastos, diseñarán tu portada y pondrán a tu disposición sus correctores y editores para revisar tu obra. El acabado final del libro debería de ser óptimo, al menos en cuanto aspecto; del contenido todavía no hemos hablado. Podrás elegir si lo quieres en tapa blanda o tapa dura y una serie de opciones que dependerán del dinero que estés dispuesto a gastarte.

 

A fin de no alargarme más, te dejo este enlace a un artículo de Mariana Eguaras donde encontrarás más información sobre la coedición.

 

Autoedición pura y dura

Yo me lo guiso, yo me lo como. La autoedición es cuando el autor se encarga absolutamente de todo. Una vez tengas terminado tu libro, tendrás que encargarte de corregirlo, editarlo, maquetarlo, diseñar la cubierta, elegir formato, promocionarlo, etc. Si te está entrando vértigo, acomódate en la silla, bebe un poco de agua y coge aire porque esto sólo es el comienzo.

 

Ser autor independiente conlleva muchas más cosas de las que te hablaré en próximos artículos. Por el momento estamos centrándonos tan sólo en el proceso de edición para que publiques un libro saneado y con buena presencia, como cuando vas al baile o a pedir trabajo.

 

Uno de los errores principales de algunos escritores que se autoeditan es pensar que pueden hacerlo todo sin ayuda de nadie. Todos los libros necesitan pasar varios filtros, incluso los que están escritos por los autores más prestigiosos. Quizá pienses que eres especial y que escribes mejor que nadie; ese sería otro error lamentable.

 

Cualquier libro que se publique debe pasar al menos por una corrección ortotipográfica que subsane erratas, signos de puntuación incorrectos y demás alimañas que se esconden entre los matorrales de las letras. La corrección de estilo quizá no sea tan obligatoria pero sí recomendable. Creo que cualquiera que se dedique a escribir debería de tener su estilo definido y manejar las letras lo suficiente como para que no te tengan que entablillar todos y cada uno de los párrafos de tu novela. La portada, si no sabes de diseño gráfico (incluso sabiendo) tendrás que buscar alguien que te haga el trabajo. Pagar 30€ por este tipo de trabajos no es una opción recomendable. Rodéate de buenos profesionales y conseguirás un producto mejor.

 

En mi caso, prefiero publicar por mi cuenta. Ya que voy a gastarme el dinero en correctores y diseñadores, me gusta elegir quién va a hacerme el trabajo. Prefiero ponerme en contacto con empresas de servicios editoriales o profesionales de mi confianza a no saber quién va a hacerme este trabajo. Y respecto a la distribución, trabajo con Amazon que tiene presencia mundial y puede imprimir mi libro bajo demanda.

 

Editoriales independientes

Quiero mencionar antes de cerrar este apartado a las editoriales independientes. Suelen ser editoriales pequeñas con un sector literario muy bien definido, en las que es más fácil asomar la cabeza que en una editorial tradicional y de mayor volumen. Algunas de estas editoriales independientes pueden funcionar como las editoriales tradicionales haciéndose cargo de todos los gastos o pueden ser editoriales de coedición.

 

Sea como sea, a no ser que una editorial tradicional quiera arriesgar su dinero por ti, cosa que no suelen hacer con autores primerizos, tienes muchas opciones para elegir la manera de publicar tu obra. Pero para sacar al mercado un buen producto tendrás que rascarte el bolsillo. De ti depende elegir una u otra opción. Aquí te dejo un enlace de la web Autorquía que seguramente te interese.

 

La calidad de los libros independientes

Una vez aclaradas las distintas opciones de publicación que tenemos, volvemos al principio para hablar sobre la calidad de los libros independientes, y ¡qué coño!, también de los otros.

 

Decir que los libros de autores independientes no tienen calidad no es un argumento válido, más aún cuando viene de alguien que se jacta de no haber leído nunca un solo libro de un autor que no fuera conocido. Para que una opinión pueda ser tomada en serio debería al menos estar fundamentada.

 

Por supuesto que dentro de la literatura independiente hay libros malos, incluso muy malos. Yo mismo me he cruzado con más de uno, pero también he leído muy buenos libros. Exactamente igual que con los libros publicados por grandes editoriales.

 

Lo que sí es cierto, y esto no podemos obviarlo, es que hay todavía cierta tendencia a pensar que si un libro no está publicado por una editorial tradicional es simple y llanamente porque no es suficientemente bueno. Incluso hemos visto este parecer en escritores prestigiosos, probablemente por desconocimiento del mundo editorial más allá del que afortunadamente conocen.

 

Desde luego, si eres un escritor novato y desconocido y le presentas a una editorial un manuscrito sin calidad, no te lo van a editar de ninguna de las maneras. Lo más normal es que te contesten con el más absoluto silencio y que los grillos te canten al oído.

 

Las editoriales no son los guardianes de la literatura

Las editoriales son empresas que como tales tienen que sacar beneficios porque si no lo hacen tienen que echar el cierre como cualquier otro negocio. La literatura es parte de su trabajo, pero tienen que ajustar cuentas y llenar de garbanzos el plato de todos sus trabajadores. Por eso encuentras infinidad de libros que nada tienen que ver con la literatura: libros de cocina, de autoayuda, libros de fotografía, biografías de famosos…, en fin, de todo lo que puedas imaginarte.

 

En cuanto a los libros literarios, no cambia mucho la cosa. Las editoriales no son la Orden Sagrada que tienen que cuidar del arte de la literatura. No, ellas buscan un producto que pueda interesarte y que les salga rentable. Las grandes editoriales tienen gente muy preparada que sabe o cree saber los gustos de los lectores en cada momento. Buscan el género más de moda y lo explotan.

 

Incluso en el caso de que les presentes un buen manuscrito, qué digo bueno, pongámonos en una novela excelente, superlativa…, lo más posible es que no te la publiquen. ¿Por qué? Porque no te conoce ni el tato; así de simple. Si no te conoce ni tu padre, la inversión de la editorial para vender tu obra aumenta, lo que la convierte en una apuesta arriesgada.

 

A las editoriales les importan más los números que las letras

Para ellos es mucho más rentable buscar apuestas seguras, gente conocida que quiera publicar un libro. A una editorial le es más fácil sacarle rentabilidad al libro de Mónica Carrillo o Boris Izaguirre que al tuyo.

 

Luego hay otros casos que si llevas poco en esto quizá te cuesten más digerir. Al final terminas haciendo callo y entendiendo cómo funciona el mundo editorial. El último ejemplo es el libro La tinta de mis ojos de la cantante de OT Aitana Ocaña, editado ni más ni menos que por la editorial Alfaguara, a la que se le presuponía cierta calidad en sus libros. Pero claro, ¿cómo desaprovechar una golosina tan suculenta? La propia cantante ha reconocido que la editorial le puso una “coach literaria” para “ayudarle” a escribir el libro. La cosa suena fea de cojones y huele a podrido, pero será rentable y ayudará a cuadrar las cuentas.

 

Estoy seguro que muchos de los que dicen que la calidad de los libros independientes es mala son consumidores de este tipo de libros que aprovechan el tirón del famosete del momento, como por ejemplo: El abrazo infiel de Olvido Hormigos, Defectos perfectos de Chenoa, Creer: el desafío de superarse siempre de Diego Pablo Simeone o el recientemente publicado Bajo el aro de mi admirado Pau Gasol. No voy a decir que estos libros no sean interesantes, pero calidad literaria más bien poca. Eso sí, están bien presentados y seguramente no tengan erratas.

 

Luego están los libros de rebaño. Casos como el de Megan Maxwell, quien en esta entrevista confiesa que no lee libros y se inspira viendo pornografía. Sin embargo, esta escritora madrileña tiene un éxito de ventas increíble y una legión de seguidores con nombre propio. Ellas dando palmas con las orejas por hacer tríos. Ellos dándole las gracias porque ya se veían el resto de su vida tocando la zambomba. Sin duda, un gran acierto de la editorial que le propuso hacer este tipo de novelas. Igual que la lectora profesional que recomendó publicar el libro El tiempo entre costuras de María Dueñas; una novela, a mi modo de ver, con una narrativa muy justa, un ritmo intermitente, un final mal desarrollado y personajes desaprovechados, que sin embargo vendió más de un millón de ejemplares.

 

Aquí entraríamos a hablar de los gustos de los lectores y del público en general. Pero sería muy extenso y es mejor hablar de ello en otro artículo más adelante.

 

Bienvenidos a la jungla

La competencia en el mundo editorial es despiadada. Los libros mueven mucho dinero, y ese es un animal muy hambriento. Las grandes editoriales se dan de hostias para sacar sus productos adelante. Son capaces hasta de inventarse géneros literarios con tal de aumentar sus ventas.

 

Y en medio de esa guerra de gigantes aparecemos nosotros, los escritores independientes, intentando hacernos un hueco con nuestro tirachinas. Tienes que ser muy testarudo y tenaz para sobrevivir y no caer en la desesperanza. Sólo a base de constancia y trabajo duro podrás recoger unas migajas del pastel. Quizá entonces una gran editorial te ofrezca unirte a su ejército.

 

Ganar un lector es un trabajo arduo pero muy gratificante. Sólo podrás hacerlo si la calidad de los libros independientes que escribas es realmente buena. Cada año se editan cientos de miles de libros. Entre ellos tienes que competir con grandes escritores y con los clásicos, que siempre habitan las estanterías. Cómo le dices a un lector que te lea a ti antes que Shakespeare, que a Reverte, que a Javier Marías, que a Dolores Redondo, que a Bulgákov…, que a tantos otros.

 

Los escritores independientes no somos los salvadores de la literatura

También puedes encontrar personas que despotrican sobre las novelas que publican las editoriales más prestigiosas. Creo que algunos escritores piensan que los escritores independientes somos los que vamos a salvar a la literatura. Pero nosotros no salvamos nada, no somos adalides de nada. Tan sólo hacemos nuestro trabajo de la mejor forma posible, gastando nuestro tiempo, nuestro dinero y a veces incluso a nuestros seres queridos.

 

Afortunadamente sigue habiendo muy buenos escritores y editoriales que publican sus libros. Por supuesto hay mucha “comida rápida” que quita el hambre, pero también hay muy buenos libros que alimentan el espíritu. Sólo hay que saber buscar.

 

En realidad, si ves el catálogo de libros de las estanterías del Corte Inglés o de la FNAC y el catálogo de Amazon a veces piensas que estas viendo lo mismo. Las ansias por labrarnos un nombre que nos permita vivir de nuestras letras, pueden hacernos caer en los mismos errores. Mismos géneros, portadas similares, sinopsis muy parecidas. Muchas veces viendo las cubiertas de los libros, de uno y de otro sitio, tengo la sensación de estar viendo una de esas películas de Antena 3 de un sábado por la tarde. Afortunadamente hay excepciones, al igual que antes, tan sólo hay que saber buscar. Y leer mucho.

 

¿Eres de los que arriesgas o de los que no salen de su zona de confort?

Si has llegado hasta aquí, te pediría que abras un poco la mente y nos des una oportunidad. Si el primer libro independiente que eliges no es suficientemente bueno, haz como harías con un libro de los que habitualmente consumes, y no te rindas. Hay buenos escritores independientes esperándote como pueden ser: Joan Roure y su maravillosa novela La casa entre el sorgo o Marta Abelló con Los Hijos de Enoc o Iván Gilabert con La Roca Sagrada o Gema Herrero Virto y sus Crímenes del Lago.

 

También puedes entrar En el Laberinto, mi novela, TOTALMENTE GRATIS. Sin salir de la web. Pongo a tu disposición los tres primeros capítulos para que no tengas que pagar antes de decidirte. De hecho, subo la apuesta. Desde ahora no son tres sino cuatro los capítulos que puedes leer antes de decidir si quieres gastarte el dinero.

 

Concluyo diciendo que puedes encontrar muy buenos libros tanto de editoriales prestigiosas como de autores independientes, que el único problema que tienen es su falta de visibilidad y la inaccesibilidad a una de las grandes editoriales, así como la reticencia de algunos lectores a salir de su mundo de confort y arriesgarse con la lectura.

 

Todos los textos que aparecen en esta web son propiedad de ©Javier Rumegó.

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By Javier Rumego

Master of Rome

Esta vez no voy a hablarte de un libro en concreto sino de una colección, o lo que es lo mismo, de una saga, que hoy en día está más de moda y parece más guay. La colección Master of Rome escrita por Colleen McCullough, a la que quizá conozcas por su libro El Pájaro Espino, está compuesta por un total de siete novelas que fueron publicadas desde 1990 hasta 2007.

 

Las novelas en cuestión y según orden cronológico son las siguientes: El Primer Hombre de Roma, La Corona de Hierba, Favoritos de la Fortuna, Las mujeres de César, César, El Caballo de César, y finalmente Antonio y Cleopatra. Ésta última fue escrita y publicada ante la insistencia de los fans.

 

Master of Rome: El Imperio Romano a tus pies

A mediados de los años noventa mi primo Mario estaba a punto de sacarse su licenciatura de Historia. Por aquellos tiempos vivíamos muy cerca; en la misma calle. Gracias a él llegaron a mis manos los mejores libros de novela histórica que he leído en toda mi vida. Creo que ni con toda la cerveza del mundo podría devolverle el favor. Esta colección es sólo una muestra.

 

Este conjunto de novelas históricas es de lo mejor que he leído dentro de la novela histórica. Canela fina que no deberías dejar pasar si eres un entusiasta del género; más aún si te apasiona la etapa del Imperio Romano.

 

Colleen McCullough fue una escritora de muy alto nivel. Esto hace que sus novelas además de ser auténticos Best Sellers sean también maravillosas obras literarias.

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La historia de Master of Rome transcurre en los últimos días de la República romana tardía, más concretamente entre los años 110 y 27 a. C. A través de las diversas novelas conoceremos las vidas de personajes de la talla de Cayo Mario, Lucio Cornelio Sila, Pompeyo Magno, Julio César, Octavio, Augusto, Aurelia, Servilia, Marco Antonio, Cleopatra y un largo etcétera.

 

La escritora australiana se caracteriza por su meticulosidad, pulcritud y un dominio del ritmo y la trama absoluto. La documentación y la ambientación del vasto Imperio Romano y otros pueblos de la época es sobresaliente. No en vano, debes saber que gracias a estas novelas se le concedió un doctorado honorífico en Historia.

 

Pan y Circo

Master of Rome te abre las puertas del Imperio Romano. Probablemente cambies tu percepción sobre alguno de sus personajes históricos más famosos. McCullough pone a nuestros pies un pedazo de Historia, con tanta habilidad y maestría que tendrás la sensación de pasear por las calles de la Antigua Roma.

 

Accederemos al Senado, a los rituales religiosos, a las confabulaciones y las traiciones, a la plebe y a un número destacado de campañas militares como la Guerra de Jugurta, la invasión de Cimbros y Teutones, la batalla de Arausio, las guerras civiles romanas, las guerras mitridáticas, la rebelión de Espartaco, la sublime batalla de Alesia o la famosa y decisiva batalla de Accio donde Marco Antonio fue aplastantemente derrotado por Octavio.

 

La saga comienza con un Cayo Mario ambicioso, queriendo dejar atrás sus orígenes humildes y escalar hasta lo más alto del Imperio. Acabando en la anteriormente mencionada caída de Marco Antonio. Entre medias disfrutaremos de un Lucio Cornelio Sila magistral e inquietante. Conoceremos a Cayo Julio César desde su nacimiento, y descubriremos por qué fue uno de los genios militares más destacados y lucidos que ha habido a lo largo de la Historia.

 

Uno de los aciertos más grandes de la colección es la importancia que le da la autora al pueblo de Roma. Demuestra el poder que tenía manejar a las masas y ponerlas a tu favor, o lo peligroso que podía resultar tenerlas en contra.

 

Son libros maravillosos. Tochos de cerca de las 1000 páginas cada uno, que sin embargo saben a poco. Siempre quieres un poquito más. La lectura es rápida, amena, entretenida y te absorbe como el péndulo de un hipnotizador. Obras de arte que no bajan el nivel a lo largo de toda la saga; lo cual no es fácil.

 

Sinceramente, no sé a qué estás esperando para coger tu gladius y adentrarte en el increíble Imperio de Romano.

 

 

 

 

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