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10 cosas imprescindibles que debes hacer antes de empezar a escribir tu novela

By Javier Rumego

Quiero ser escritor – 10 Cosas imprescindibles antes de empezar a escribir tu novela

Continuamos con esta serie de artículos enfocados a la profesión de escritor. En la entrada anterior enumeré una serie de cosas que vas a necesitar si quieres ganarte la vida escribiendo. En esta ocasión voy a hablarte de una serie de cosas que vas a necesitar antes de empezar a escribir tu novela. Como expliqué en el artículo anterior, esta serie de entradas están pensadas especialmente para los que quieren vivir de lo que escriben. Si tu objetivo es escribir por escribir y luego eres realmente consecuente con esa idea y guardas todo lo que creas en un cajón bajón llave, es muy posible que puedas saltarte este artículo. Pero la realidad es que la mayoría de las personas que escribimos queremos que nos lean y soñamos con poder vivir dignamente con esto que amamos.

 

Es importante que entiendas la diferencia que supone tomarse la literatura desde un ángulo profesional. Cuando escribes por afición tan sólo tienes que preocuparte de escribir lo mejor posible. Cuando lo haces pensando en llenar la nevera, se multiplican las tareas y tus obligaciones irán mucho más allá de la escritura.

 

Sin entretenernos más, empezamos. Estás son las 10 cosas que necesitarás hacer antes de empezar a escribir tu novela.

 

1 Empieza a crear tu marca personal

Si de verdad quieres ganarte la vida con lo que escribes este punto es fundamental. Tienes que empezar a crear tu marca personal desde ya, incluso antes de empezar a escribir tu novela. Puede que esta afirmación te choque y te preguntes ¿cómo vas a crearte una marca personal como escritor si todavía no has empezado a escribir? El algoritmo para entenderlo es muy simple: si quieres vender, la gente tiene que saber que existes; si nadie te conoce, nadie comprará tu libro.

 

Así pues, si de verdad estás pensando en la posibilidad de dedicarte a esto, debes empezar desde ya mismo a tener visibilidad como autor.

 

El proceso de escribir un libro es muy diferente entre autores o, a veces, incluso entre una obra u otra. Teniendo en cuenta las inexactitudes que lleva hablar genéricamente, podríamos decir que escribir una novela te puede llevar entre uno o dos años. Ese es un tiempo fantástico para aprovechar y ganar visibilidad como escritor. Es fundamental que la gente te conozca antes de sacar la obra al mercado.

 

No hacerlo es un error muy común en el que muchos autores caemos. A mí me pasó, por lo que sé de lo que hablo. Te lo cuento desde mi experiencia para que no cometas el mismo error que yo. Cuando lancé mi novela En el Laberinto, me di cuenta de que estaba sólo en el desierto, con una cantimplora sin agua y un libro en la mano.

 

Que un libro tenga éxito no depende sólo de la calidad de la obra. La visibilidad es tanto o más importante para que un libro se venda. Da igual que tengas un libro muy bueno entre manos. En el momento en que decides publicarlo, entras a formar parte del mercado editorial, y créeme si te digo que es un bosque lleno de lobos.

 

La visibilidad es importante ya sea para vender como para que una editorial decida publicarte. Como te decía, ya no escribes sólo para ti. Tu libro pasa a convertirse en un producto, donde la calidad de tu literatura deja de ser lo más importante.

 

Si quieres saber más sobre cómo ganar visibilidad como escritor y crear una marca de autor puedes leer este artículo de El escritor emprendedor, éste otro de nuestros amigos de Excentrya, quizá te interese éste de Hera Ediciones o éste de Sinjania, quienes siempre escriben artículos interesantes. Es fundamental que tomes este primer punto con la seriedad que merece porque de él dependerá mucho tu éxito en este negocio.

 

Por mi parte puedo decirte que empieces a crear cuentas en redes sociales para que la gente empiece a identificarte. En Facebook hay infinidad de grupos sobre libros y literatura. Te recomiendo que huyas de los grupos de spam donde cada uno suelta su publicidad sin fijarse en la de los demás. Hay grupos muy interesantes como Unidos por los libros, lectores y escritores intrépidos, el escritor emprendedor, escritores y lectores y muchos más. En todos estos grupos hay una comunidad de gente que amamos los libros y la literatura. Podrás participar en sus dinámicas de grupo y conocerás gente interesante, a la vez que te vas dando a conocer.

 

Plantéate en qué redes sociales quieres estar, la oferta es amplia y variada. Debes saber que cada una de ellas es diferente y se rige por sus propias reglas. Lo que sirve en una no siempre funciona en otra. Todas llevan mucho trabajo, así que piensa muy bien donde quieres estar. Crear tu imagen y ganar visibilidad como escritor va a quitarte mucho tiempo, pero es algo que necesitas sí o sí si quieres ganarte la vida con lo que escribes.

 

2 Experiencia y madurez

De este punto ya hablé en el artículo anterior como una de las cualidades que necesitas para ser escritor. En este caso voy a enfocarlo más a la hora de escribir tu primera novela.

 

Tu primera novela editada no tiene por que ser la primera novela que hayas escrito. En realidad, no debería de serlo. Escribir es un proceso lento que requiere mucho tiempo hasta poder hacerlo con cierta calidad. Créeme si te digo que la mayoría de escritores guardamos nuestra primera novela en un lugar escondido del disco duro, incluso en una carpeta oculta protegida con contraseña, o quizá en algún cajón bajo llave en un cuarto trastero. El motivo de esto es sencillamente que no era suficientemente buena.

 

No serías un caso extraño si creyeras que has sido agraciado por las musas y tocado por la varita de la genialidad. Las palmaditas en la espalda de familiares y amigos, junto con la ilusión y el deseo de sentirnos especiales no ayudan.

 

Actualmente es muy fácil publicar. Hay muchos medios más allá de las editoriales tradicionales, que a parte de visibilidad y una previsión de números favorables te van a exigir una calidad mínima para publicarte. Así pues, puedes publicar tu novela en Amazon o incluso en Wattpad. Después de esto son muy normales los lamentos ante críticas en las páginas de ventas, canales de Youtube o blog de reseñas especializados, llevados por gente seria y que saben lo que se traen entre manos como es el caso de Las Chicas Britt.

 

¿Qué hacer entonces?

 

La respuesta es muy fácil, escribe y disfruta escribiendo. Ten por seguro que por muy buenas cualidades innatas que tengas para la literatura, lo primero que escribas no será suficientemente bueno para ser publicado. Necesitarás mejorar, y eso se hace básicamente escribiendo. Así pues, antes de empezar a escribir tu novela puedes probar con cuentos o relatos cortos donde es más fácil crear un texto coherente, experimentar, arriesgar, equivocarse…

 

Escribir una novela requiere mucho conocimiento de técnicas narrativas, control del ritmo, estructura y un largo etcétera que puedes ir aprendiendo escribiendo relatos de entre 2 y 20 páginas. Otra cosa que puedes hacer es crear un blog y subir artículos con regularidad. Esto te creará un hábito de escribir y además te ayudará a ganar visibilidad como escritor. Igualmente puedes participar en dinámicas de grupos de Facebook lo que te dará mucha soltura. En este punto lo importante es escribir y disfrutar haciéndolo.

 

De esta manera llegará el momento en el que te veas capaz de acometer una empresa de la magnitud de escribir una novela. Incluso en este punto es muy posible que la novela que escribas no tenga la calidad suficiente. En ese caso no te desanimes. Yo llevo escribiendo como unos 25 años, y hace sólo dos que publiqué mi primera novela. Esto no quiere decir que tú tengas que tardar tanto tiempo, yo me lo tomé con mucha calma. Lo que quiero que entiendas es que es un proceso más bien lento, y que las prisas pueden jugarte malas pasadas.

 

Todo lo que hagas hasta ese momento en el que consigues escribir algo bueno no es un fracaso, sino una maravillosa oportunidad de aprender y mejorar.

 

3 Conocer el público objetivo

Éste es otro punto muy importante si lo que quieres es vivir de tus libros. Una vez has llegado al punto en el que te sientes capacitado de escribir una buena novela, tienes que decidir si quieres hacerlo para matar el tiempo o porque quieres ganarte la vida como escritor. Este punto es muy importante porque hay mucha gente perdida a este respecto, viviendo en el país de los unicornios.

 

Si lo que quieres es escribir para ti, porque eres de los que “escriben para uno mismo” sin “tener en cuenta a los posibles lectores” porque “lo importante es el arte y la literatura” y “expresar lo que arde en tu interior” y «te importa un rábano lo que piensen tus lectores», perfecto, puedes saltarte este punto. Sin embargo, si tu idea es poder vivir en un futuro de lo que escribes este punto es importante.

 

Si quieres ser un escritor profesional tienes que conocer todo lo que se cuece en tu profesión, y una de las cosas más importantes es saber qué le gusta leer a la gente. Esto no quiere decir que tengas que escribir sobre eso, pero sí que conozcas los datos.

 

Cualquier mercado se rige por números, y el negocio de los libros, que mueve una barbaridad de millones de euros al cabo del año no iba a ser una excepción. El panadero saber qué pan se vende mejor y cuál no le es rentable elaborar, así como las televisiones saben qué contenido se ve y cuál no, o las marcas de coches retiran de su catálogo los colores que se comen con patatas.

 

El conocimiento es poder, luego tú puedes haces lo que quieras con él. Me pongo una vez más como ejemplo. Mi novela En el Laberinto no es un éxito de ventas, pero eso yo ya lo sabía cuando la estaba escribiendo y cuando decidí publicarla. Mi objetivo con la literatura probablemente no sea el mismo que el tuyo. Pero en todo momento conocía el mercado y sabía muy bien lo que hacía. Esto ayuda sobre todo a evitar frustraciones y abandonos.

 

 

4 No caer en las modas

Sí, lo sé, este punto parece una contradicción del anterior, pero no lo es.

 

Si pretendes vivir de tus libros es importante que sepas las posibilidades de ventas y posibles dificultades de tu producto. Claro que luego todo es relativo, y la historia de la literatura está llena de ejemplos de éxitos con los que nadie contaba y de fracasos donde las editoriales habían asegurado su éxito de antemano, como Vernon en Cartagena de Indias, y luego se llevaron una hostia tremenda. Y es que en todo esto no hay una ciencia exacta, pero como escritor profesional que quieres ser, tienes la obligación de conocer las tendencias del mercado.

 

Me resulta muy curioso que mucha de la gente que dice que escribe para sí misma sin tener en cuenta a los lectores, suelen ser los que más caen en escribir sobre el último género de moda. Escribir sobre la última tendencia te va a llevar al contrapunto de tener más competencia. Cuando un género se pone de moda, las editoriales lo explotan hasta dejarlo seco. Por otro lado podrás aprovecharte de su visibilidad y del hambre de los lectores.

 

Teniendo en cuenta el punto anterior, y dando por hecho que tienes una idea de las tendencias del mercado editorial, es importante que encuentres un equilibrio entre la historia que quieres contar con lo que le puede interesar al público.

 

Escribir algo pensando sólo en ti te llevará, casi con total seguridad, al mismo punto que si escribes sólo pensando en los demás; el fracaso. Necesitas escribir algo que te apasione. Escribir una novela es un trabajo arduo. Son muchos meses aporreando las teclas del ordenador luchando contra la duda, la inseguridad, el cansancio, la apatía, las ganas de abandonar y, sobre todo, contra ti mismo. Necesitas creer en lo que escribes. Pero del mismo modo, vas a necesitar contar algo que el público quiera leer.

 

Leer tampoco es especialmente fácil, requiere esfuerzo. No es como ver una película o escuchar una canción. Leemos en los pocos ratos libres que nuestras ajetreadas vidas nos permiten. En muchos casos leemos cansados, por lo que el libro que tenemos entre manos tiene que atraparnos y arrastrarnos a su mundo. Hoy en día, con opciones como Kindle Unlimited donde puedes leer los libros a modo de préstamo, es más fácil abandonar un libro que no nos resulte interesante.

 

5 El tema

Antes de empezar a escribir tu novela tienes que tener muy claro el tema sobre el que quieres hablar. Cuidado, el tema no es el género ni la trama. El tema es la idea general que quieres transmitir con tu historia.

 

Muchas veces lees una novela y cuando llegas al final no sabes qué cojones ha querido decir el autor. Ha pasado de un tema a otro sin llegar a profundizar en nada o simplemente es un caos donde se han ido sucediendo una serie de acontecimientos con más o menos sentido. Esto pasa muchas más veces de lo que puedes imaginar. Y a mí, personalmente, es una de las cosas que más me molestan como lector. Me hace sentir que el autor me ha hecho perder el tiempo.

 

El tema puede ser la amistad, el amor, la traición, la venganza, la corrupción, la lealtad, la infidelidad, una crítica a la sociedad, la búsqueda, el sentido de la vida, la frustración, no sé, lo que quieras. Para ello puedes valerte del género utilizando un detective en blanco y negro, vampiros, aventureros, el héroe de una civilización perdida, una mujer guerrera o un dragón sin alas; vamos, lo que te salga de la punta del unicornio.

 

Es muy importante que no confundas el tema con el género porque son cosas muy distintas. Por supuesto puedes hablar de varios temas dentro de tu novela, pero uno de ellos debe de ser el principal. Al fin y al cabo, estás creando una obra, eso significa que estás transmitiendo una idea. Eso sí, ten cuidado de no hacerlo muy evidente o corres el riesgo de espantar al lector. Cuanto más velado quede mejor, huye de los adoctrinamientos. Claro, no es fácil, pero es que escribir bien no lo es.

 

6 Documéntate antes de empezar tu novela

Ya tienes claro sobre lo que quieres escribir. Llevas un tiempo escribiendo relatos cortos y te sientes preparado para embarcarte en la aventura de escribir una novela. Estás como loco por empezar a escribir. No puedes esperar a ponerte delante del ordenador a darle a la tecla. Espera un poco, no tengas prisa.

 

Antes de empezar a escribir tu novela deberás documentarte bien. Incluso en el caso de que escribas una historia contemporánea vas a tener que documentarte. La documentación no es algo exclusivo de la novela histórica. Una novela es algo extenso donde a buen seguro tocarás temas que no conozcas en profundidad. Ten por seguro que mientras escribes te surgirán dudas y muchas veces comprobarás que no sabes tanto de un tema como pensabas. La documentación e investigación durante el proceso de escritura es constante, pero no debes obviar la documentación previa o irás todo el tiempo a remolque.

 

Por supuesto, si escribes novela histórica el proceso es mucho más intenso. Hay escritores que conocen un periodo concreto de historia mejor que muchos licenciados o doctorados en la materia. Incluso algunos de sus libros son utilizados por profesores de universidad para explicar un periodo histórico. Pero como te decía, la documentación no es exclusiva de este tipo de literatura.

 

Puede que necesites documentarte sobre una etnia, un tipo de música, un movimiento cultural, drogas, algún tipo de planta, oficios, cine, arte, enfermedades, algo de psicología que explique el comportamiento de alguno de los personajes, transporte o, algo muy típico, el lugar donde transcurre la historia. En este punto te recomiendo que escribas sobre un lugar que conozcas. A no ser que sea del todo necesario que saques tu novela a un lugar lejano donde nunca has estado, no lo hagas (de esto hablaré con mas profundidad en el próximo artículo).

 

Hoy en día internet es una fuente de documentación fantástica. Todos la utilizamos, pero cuidado, no te creas todo lo que veas en internet a pies juntillas, especialmente si lo lees en la Wikipedia. Contrasta la información. Busca medios especializados que gocen de buena reputación, y si está dentro de tus posibilidades busca información fuera de la red. Visita museos, habla con especialistas en la materia y si puedes, viaja.

 

7 Crea un pequeño esbozo de tu novela

Antes de empezar a escribir tu novela te recomiendo que crees un pequeño esquema de tu novela. Aquí depende del tipo de escritor que seas. Hoy en día tenemos la manía de ponerle nombre a todo. Hay quien habla de escritores mapa y escritores brújula. Vamos, los que escriben con el camino estructurado y marcado y los que se lanzan a la aventura. ¿Cuál de las dos opciones es mejor? Ninguna, todo depende de cada escritor, y hay buenos ejemplos en ambos casos.

 

Este punto es obvio para cualquier escritor mapa. Ellos parten de un trabajo previo donde han definido con bastante certeza los puntos de su novela. Cuentan con un esquema desarrollado y muy definido que les ayuda a la hora de crear su obra.

 

En mi caso te cuento que soy del otro tipo. De los que se lanzan a la aventura esperando que la historia me vaya diciendo lo que necesita. Los personajes cobran vida y en muchos casos van decidiendo su destino. Yo sólo escribo lo que me parece lógico en una serie de acciones entre causa y efecto. Sin embargo, no me lanzo a lo loco. Siempre que empiezo una novela tengo muy claro el principio y el final. Ese es mi esquema básico, que suelo completar con una serie de giros narrativos; puntos intermedios por donde tiene que pasar la línea narrativa, como aquellos dibujos de puntos que hacíamos cuando éramos pequeños, donde trazábamos líneas de un punto a otro para terminar descubriendo la cara de nuestro personaje preferido.

 

Si eres un escritor de mapa, ya conoces todo esto. Poco te puedo contar que no sepas. Desarrollarás un esquema mucho más complejo de lo que yo puedo llegar a explicar por mi condición. Si eres del otro tipo de escritores, no lo dejes todo al azar. Crea un pequeño esquema con 3, 4 o 7 puntos clave. Introduce el conflicto, la resolución, el climax, los giros y poco más. De esta manera siempre sabrás desde dónde partes y hacia dónde vas.

 

8 Elige el narrador

El narrador es una figura realmente importante en tu novela. Es quien nos va a contar la historia. La misma historia contada por un narrador u otro puede cambiar completamente el libro. Por supuesto, puedes utilizar más de un narrador en el mismo libro, pero igualmente tienes que decidirlo antes de empezar a escribir tu novela. Si cambias de narrador según cambia el viento es muy posible que vuelvas loco al lector, incluso a ti mismo.

 

La información que damos al lector tiene que ser consecuente en todo momento al tipo de narrador que usamos. Así por ejemplo, un narrador en primera persona no debería de darnos nunca información de lo que siente o piensa otro protagonista que no sea él.

 

Así pues, antes de empezar a escribir tu  novela tienes que tener muy claro de ante mano cuál es el tema que quieres tratar y de qué manera quieres tratarlo para elegir el narrador adecuado. A veces no es fácil y puedes estar días, incluso meses, dándole vueltas a este punto sin llegar a una solución. Te puedo contar que yo me hallo ahora mismo en este punto. Acabo de empezar a escribir mi próxima novela y no termino de tener claro el narrador. En mi caso, lo que estoy haciendo es escribir los primeros capítulos con dos narradores diferentes y ver así cuál de las dos opciones me convence más.

 

El narrador es muy importante y tiene influencia directa en el siguiente punto.

 

9 Define el tono y el estilo antes de empezar a escribir tu novela

El tono y el estilo es la manera en la que el narrador va a contarnos la historia. Por ello, el tipo de narrador que elijamos va a influir directamente en el estilo de la obra. Escribir con un narrador en primera persona conlleva que la personalidad del personaje se verá reflejada en el estilo. Si estamos ante un personaje arisco y de pocas palabras, el estilo será seco y cortante. Puedes ver este ejemplo en los libros de Charles Bukowski donde Henry Chinaski es el protagonista.

 

Por el contrario, si te decides por un narrador en tercera persona tendrás que definir la manera en que nos va a contar la historia y cuáles son sus límites, si es que los tiene. Si te vales de un narrador testigo o uno a modo de cámara, el estilo se verá igualmente afectado.

 

Tendrás que decidir el tiempo en el que cuentas la historia: pasado, presente o futuro. O si vas a estar yendo y viniendo en distintos saltos temporales.

 

El tono y el estilo es como cuando le cuentas una historia a un amigo. O mejor aún, y para que veas mejor la diferencia. Imagina un grupo de amigos reunidos para tomar unas cañas o unos refrescos o lo que sea. Tú y otro del grupo sabéis algo que ha pasado y se lo vais a contar a los demás. Cada uno contará la misma historia de una manera diferente. Uno puede ser más directo mientras que el otro lo narre de una manera más épica o colorida.

 

Eso es precisamente lo que tienes que decidir antes de empezar a escribir tu novela. Si no, corres el riesgo de cambiar de estilo dentro del libro convirtiendo la novela en un caos narrativo.

 

10 Personajes

Son parte fundamental de tu historia. En próximos artículos te explicaré y te daré alguna ayuda para crear personajes creíbles. Como anticipo te diré que huyas de los personajes estereotipados. Los personajes sostienen tu novela, sin ellos tu historia se desplomará sin remedio.

 

Es importante que antes de empezar a escribir tu novela tengas claro no sólo el nombre y número de personajes principales que aparecerán en tu libro, sino que sepas muy bien qué tipo de personas son. Define sus anhelos, sus intereses, sus miedos, su personalidad. Ya sabes la historia que quieres escribir así que tienes que buscar esos personajes que te ayuden a contarla.

 

Evidentemente, tu personaje principal es el más importante, pero ten mucho cuidado y no descuides a los secundarios. Los personajes secundarios dan sentido al principal y el éxito de tu novela dependerá en gran medida de ellos.

 

Seguramente, durante el proceso creativo se colorán personajes con los que no contabas al principio. A veces, incluso surgirá un personaje brutal, de esos que se comen las escenas por sí solos. Esos personajes suelen funcionar muy bien porque nacen de la necesidad de la propia historia. Ese tipo de personajes se escapan a tu planificación, pero el resto es preciso que los tengas bien atados antes de empezar a escribir tu novela.

 

Puedes incluso crear fichas con cada uno de ellos. Rellénalas con datos informativos como nombre, fecha de nacimiento, estado civil, educación, entorno, profesión, comportamiento y todo aquello que se te ocurra que puede ser importante para tu obra.

 

Espero que te haya gustado este artículo y que te animes a dejar tus comentarios en las redes sociales. En el próximo post hablaré de los errores más comunes al escribir una novela. Mientras tanto escribe, no dejes de escribir y disfruta escribiendo. Ese es el secreto más importante de todos.

 

Todos los textos que aparecen en esta web son propiedad de ©Javier Rumegó.

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By Javier Rumego

Madame Bovary – Gustave Flaubert

Con esta novela me pasó algo parecido a lo que os comenté hace unas semanas con El viejo y el Mar. Estaba en la Feria del Libro de Madrid cuando llegué a una caseta con un montón de Clásicos. Esta vez atrapé Madame Bovary, Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas y Así habló Zaratustra por unos 15€, menos de lo que cuesta cualquier libro de rebaño de esos que abundan por las demás casetas con algún famoso firmando.

 

De los tres libros, Madame Bovary fue el que más me gusto con mucha diferencia. Alicia es quien lo tuvo más difícil y es que a veces es complicado luchar con los recuerdos de la infancia. Aun así, fueron tres lecturas enriquecedoras.

 

Emma Bovary la adultera más famosa de la literatura

Madame Bovary es el adulterio más famoso de la literatura junto con Anna Karenina. Personalmente prefiero la obra de Flaubert por su perfección técnica y por la cantidad de emociones contradictorias que me hizo sentir.

 

Flaubert creó con esta obra una crítica a la alta burguesía francesa de mediados del siglo XIX. El libro despertó un gran revuelo en el momento de su publicación y estuvo muy cerca de ser censurado. Las aventuras de Emma Bovary escandalizaron a una sociedad clasista e hipócrita. El abogado del escritor consiguió solventar el problema haciendo creer que el libro se cerraba con un final moralista.

 

Madame Bovary ha sido utilizada durante muchos años por un sector feminista como un claro ejemplo de la desigualdad entre hombres y mujeres. Sin embargo, la lucha de Emma nada tiene que ver con el colectivo de la mujer. A Emma las demás mujeres le traen sin cuidado, igual que el resto del mundo. A Madame Bovary sólo le importa ella misma, anteponiendo sus deseos incluso a las necesidades de su hija recién nacida.

 

Madame Bobary es un personaje real, construido a la perfección

Emma es un personaje complejo, de los que a mí me gustan. Está llena de sueños y aspiraciones. Busca que su vida sea un constante torrente de emociones y sentimientos, como en las novelas que lee. Es una mujer insatisfecha. Nunca conseguirá ser feliz porque la realidad jamás podrá competir con sus sueños. Al igual que los libros de caballerías hicieron estragos en Don Quijote, en el caso de Emma son las novelas románticas las que le dejarán una ancha grieta.

 

Primero se dará cuenta que el matrimonio que acepta con la ilusión y la ignorancia de la juventud nada tiene que ver con la idea romántica que ella se había construido en su cabeza. Su marido, un buen hombre, no tiene nada que ofrecerle salvo una vida tranquila, hogareña y aburrida. Madame Bovary tendrá que buscar emociones fuera del matrimonio. Varios amantes y un ritmo de vida que no puede sostener le llevarán a un desenlace dramático.

 

El personaje de Madame Bovary está repleto de emociones que traspasan las páginas para colarse en tus sentidos. A veces la quieres y a veces la desprecias. Sus infidelidades es lo que ha trascendido a lo largo del tiempo, pero son lo de menos. Nadie debería de escandalizarse por un par de cuernos. Hoy en día, cualquiera los ha llevado y los ha puesto en algún momento de su vida. Son sus caprichos y su egoísmo lo que desagradan. Emma es una victima de sus propios sueños, de su falta de moral y de su egoísmo. Pero también es un canto a la rebeldía y a las ganas de vivir, de no conformarse con una vida normal. En la actualidad me recuerda mucho a esos jóvenes que demandan todos los derechos sin asumir ninguna obligación, los que quieren sólo esa parte de la vida repleta de colores.

 

Gustave Flaubert creó una obra universal indispensable para los amantes de la literatura. Su lectura es maravillosa. La calidad técnica, la narrativa, la construcción de cada una de sus frases…, todo es simplemente perfecto. Si aún no la has leído te recomiendo que lo hagas. Es una verdadera joya de la literatura.

 

 

By Javier Rumego

La Isla del Tesoro – Robert Louis Stevenson

La Isla del Tesoro es el libro de aventuras por antonomasia, y sin lugar a dudas la historia de piratas más famosa del mundo. Las páginas escritas por Robert Louis Stevenson han sido fuente de inspiración para el cine, la literatura, los cómics, o incluso los videojuegos.

 

La Isla del Tesoro es un libro muy especial para mí. Como lector no acostumbro a releer demasiadas novelas. Desafortunadamente no tengo la capacidad de otros lectores de leerme un libro en uno o dos días. Tampoco leo lento, pero hay muchas novelas que quiero leer, autores que quiero conocer. La Isla del Tesoro no sólo es una excepción sino que probablemente sea el libro que más veces he leído. Es como ese lugar en el que una vez nos sentimos seguros y al que nos gusta volver. De hecho, en este preciso instante estoy leyendo una maravillosa versión reducida en inglés, de la editorial Oxford Bookworms Library, con opción de audiolibro, muy recomendable para los que queremos mejorar en el idioma de Shakespeare y leer libros en inglés.

 

La novela empieza con una visita inesperada. Un misterioso personaje irrumpe en la vida de unos personajes que hasta entonces vivían tranquilos. Un viejo pirata con cicatriz en la mejilla esconde en un desgastado cofre unos cuantos secretos, pero uno por encima de todos: “el mapa del tesoro del capitán Flint”. Todo ello, llevará al joven Jim Hawkins a abandonar su hogar y embarcarse en La Hispaniola, en lo que será la mayor aventura de toda su vida.

 

Si prestamos atención, la estructura de la novela es muy similar a la que años después emplearía J.R.R. Tolkien para escribir El Hobbit, casualidad o no, otro de mis libros favoritos, del que os hablaré próximamente.

 

¿Acaso hay algo más sugerente que un tesoro pirata?

Por alguna extraña razón, pocas cosas nos intrigan más a los humanos que un tesoro escondido. Da igual la época o la cultura que lo enterró. Quizá sea porque enciende tres llamas que habitan en la profundidad de nuestra alma: el dinero, la ambición y el misterio.

 

Contar historias de piratas y tesoros escondidos es un recurso muy utilizado en todo tipo de narrativa. En cine tenemos infinidad de ejemplos de películas como el Capitán Blood, El Temible Burlón, La Isla de las Calaveras Cortadas, Los Goonies o la saga de Piratas del Caribe, por poner sólo algunos ejemplos. También encontramos excelentes historias en exitosos videojuegos como la primera y cuarta entrega de la excepcional saga de Uncharted, el cuarto capítulo de Assassin´s Creed, Black Flag, o los míticos Monkey Island.

 

Todas estas historias beben de la obra de Stevenson, el cual popularizó elementos como los mapas del tesoro, las canciones piratas, los loros, los parches en el ojo y un sinfín de iconos que se repetirían posteriormente a lo largo de los años. Mención aparte tienen obras que utilizan La Isla del Tesoro para crear sus historias. Así pudimos disfrutar de la espectacular serie de televisión Black Sails, que aprovecha la novela para crear una precuela de cómo consiguieron el tesoro del que habló Stevenson, 20 años antes de que lo enterraran. También podemos deleitarnos de la novela Long John Silver, escrita por el escritor sueco Björn Larsson, donde nos cuenta las memorias del temible pirata creado por Robert Louise Stevenson 130 años antes.

 

Las grandes virtudes de La Isla del Tesoro

La Isla del Tesoro es un libro con multitud de virtudes. Para empezar, la historia en sí es un auténtico acierto. Como decía más arriba, la búsqueda de tesoros es algo que alimenta nuestro espíritu. El arranque del libro es magistral. La aparición de Billy Bones y su misterioso cofre atrapa la atención del lector. Los acontecimientos se desencadenan repentinamente y cuando te quieres dar cuenta estás metido en La Hispaniola rumbo a la Isla del Esqueleto, rodeado de piratas. El ritmo de la novela es perfecto. El narrador es el propio protagonista, que nos está contando lo que sucedió.

 

Pero nada de esto habría hecho de La Isla del Tesoro uno de los libros más relevantes de la literatura, de no haber sido por la creación de unos personajes magistrales. Destacando de entre todos ellos el temible Long John Silver. Sin duda alguna, uno de los personajes más icónicos de la Literatura Univesal.

 

Stevenson fue un escritor capaz de reflejar la dualidad entre el bien y el mal a través de sus personajes como ningún otro. En La Isla del Tesoro el supuesto protagonista y narrador Jim Hawkins, ve cómo el villano de la historia le come protagonismo, hasta devorarlo todo. Hawkins representa la pureza, lo correcto, en definitiva, el bien. Por su parte, Long John Silver representa la ambición, la falta de escrúpulos; el mal. Pero ese malvado pirata de una sola pierna se va apoderando poco a poco tanto de la novela como de nuestra alma.

 

«Quince hombres sobre el cofre del muerto,

Yo-ho-ho, ¡y una botella de ron!».

 

La Isla del Tesoro es un libro que se puede leer a cualquier edad. Es el típico libro de aventuras que nos hace soñar cuando somos niños, y cuando somos adultos nos hace creer que hemos vuelto a ser niños. Es tan fácil meterse en sus páginas que incluso se puede sentir el viento acariciar nuestras mejillas y oler la sal del mar.

 

La Isla del Tesoro se ha reeditado en innumerables ocasiones, por un incontable número de editoriales. Lamentablemente no todas tratan sus ediciones con el respeto que se merecen. He tenido en mis manos alguna edición con un número de erratas que daba vergüenza. Para evitar sorpresas y disgustos de este tipo, te recomiendo la edición de Penguin Clásicos, que siempre es garantía de calidad en la traducción y edición de sus novelas.

 

 

 

 

By Javier Rumego

Iacobus – Matilde Asensi

La escritora Matilde Asensi es la autora de Iacobus, un libro totalmente imprescindible para los amantes de la novela histórica. Iacobus es mi novela preferida de la escritora alicantina. Probablemente, para algunos lectores, habrá otras novelas de la notable escritora española que consideren que está por encima de ésta. Es posible que tengan razón, pero Iacobus es una novela que me encanta y es un buen ejemplo de la intención que tengo respecto a esta nueva sección del blog.   Read more

By Javier Rumego

8 hábitos que nos ayudan a ser mejores escritores

Estamos casi a mediados de noviembre. Antes de que queramos darnos cuenta nos veremos en medio de las fiestas navideñas, rodeados de polvorones, mazapanes y árboles con luces. Ya se sabe, septiembre y enero son fechas de nuevos propósitos, que se cumplan o no es otra historia. Quizá uno de esos propósitos que tienes para el año que viene es mejorar la calidad de tu escritura. Es posible que quieras dedicarte a escribir o, tal vez, simplemente te interese escribir mejor los emails.

 

Este artículo está pensado especialmente para todos aquellos que queremos vivir de la literatura. Si tus pretensiones son más humildes, te invito igualmente a que te quedes, pues considero que encontrarás información que te será de gran utilidad.

 

Lo más natural en estos tiempos de la comunicación global es acudir al omnipresente Google, que como buen caballero andante está siempre dispuesto a echarnos una mano. Es fácil encontrar un buen número blogs dónde nos den valiosos consejos para mejorar nuestra técnica narrativa. Los rankings entre 10 y 20 consejos para escribir mejor proliferan como las setas en un otoño lluvioso. Como es lógico muchos de los consejos se repiten de un blog a otro. Normal. Hay muchas maneras de hacer una tortilla de patata, pero sin huevos, patatas y aceite nos será del todo imposible.

 

Algunos de los blogs más interesantes que he encontrado con consejos infalibles para escribir mejor son: éste de Inteligencia narrativa donde nos dan 7 trucos muy acertados; Universia nos habla de 10 trucos y acciones algo distintas más enfocadas a la metodología de trabajo; Entrepreneur sube la apuesta hasta 20 tips concisos y muy interesantes; la web Emezeta se centra en 10 consejos para evitar faltas de ortografía; la web Psicología y mente se especializa con 6 consejos psicológicos para escritores; y si lo que quieres es profundizar sobre algo más concreto siempre puedes encontrar por internet tesoros como el magnífico artículo de Celia Arias sobre el uso de la cursiva.

 

Considero que hay suficiente información en internet, y fuera de ella, para mejorar la calidad de nuestra escritura como para publicar otro artículo que hable poco más o menos de lo mismo. Por ello quiero desmarcarme hablándote de una serie de hábitos que harán que tu literatura mejore sustancialmente.

 

Ya te anticipo que no te voy a hablar del correcto uso del artículo, ni de la conveniencia de limitar los adjetivos, ni del peligro que tiene abusar de los adverbios, ni tan siquiera te hablaré de una de las piedras filosofales de cualquier escritor como es la corrección de los textos (esto requeriría un artículo a parte). No, en este post no encontrarás nada de esto. Quiero centrarme en aquellas cosas alejadas del teclado que nos hacen ser mejores escritores. En realidad, son hábitos que te servirán para enriquecerte como persona, y que te ayudarán a mejorar en cualquier ámbito de la vida.

 

1 Abandonar la pereza

Perseguir un sueño puede ser la mayor prueba de desgaste a la que te enfrentes en toda tu vida. El desaliento es un enemigo tenaz. Tendrás que superarlo para no hincar la rodilla, y una vez doblada tendrás que seguir luchando contra él para volver a levantarte. No es fácil, lo sé. Ningún sueño lo es, y la literatura no iba a ser la excepción. Así pues, si no estás dispuesto a trabajar duro, te recomiendo que te pienses muy en serio abandonar el barco en este preciso instante.

 

El afán de superación, de querer mejorar hasta rozar la perfección es el factor común de todas aquellas personas que han destacado y destacan en sus respectivas disciplinas. Uno de los ejemplos que más me motivan es el del exjugador de baloncesto Michael Jordan. No fue su físico ni su naturaleza competitiva lo que le llevaron a ser el mejor de la historia de este deporte, sino su capacidad de trabajo y su obsesión por mejorar cada día.

 

Seguramente tú no pretendas ser el mejor escritor de todos los tiempos. Oh sí, quién sabe. De momento centrémonos en ser un buen escritor, que ya te digo que no es fácil. Desconozco las aptitudes innatas que tienes para la escritura, pero llegarás más lejos si estás dispuesto a dejarte la piel. Con trabajo, esfuerzo y constancia conseguirás mejorar la calidad de tu escritura hasta donde tu talento te permita.

 

2 Leer

Ésta es de cajón. Cuanto más leas, mejor escribirás. Todos los que nos dedicamos a escribir empezamos en este negocio sin darnos cuenta al abrir nuestro primer libro, o tal vez ese libro que cambió para siempre nuestros sentimientos por la literatura.

 

Mucha gente se pregunta cómo hay que leer un libro o qué tipo de literatura hay que consumir para aprender a escribir mejor. Hay quien te dirá que debes leer a los clásicos, otros que lo hagas despacio y con un subrayador en la mano. Yo te sugiero que leas aquello que te guste y lo que te haga disfrutar de la lectura.

 

Con cada libro que leemos, aprendemos. Al principio lo hacemos de manera inconsciente. Según vamos adquiriendo experiencia, descubrimos matices que antes nos pasaban desapercibidos. Con cada lectura no sólo conocemos nuevos mundos, sino que conectamos con la mente de quienes los escribieron: sus miedos, sus anhelos, sus odios, sus esperanzas; todo está ahí, esperándonos. Ningún libro se hizo para todo el mundo y no siempre estamos preparados para leer todos los libros. Disfruta, lee, también arriesga. No te limites a leer siempre lo mismo. Atrévete a salir de tu zona de confort. Poco a poco tus gustos literarios se irán definiendo y serás capaz de extraer más aprendizaje de cada lectura.

 

3 Escribir

Tan obvia como la anterior. Dicen que la práctica hace al maestro, y no puedo estar más de acuerdo. A veces no tenemos las cualidades innatas para dedicarnos a algo, pero la mayoría de las veces se puede suplir con trabajo y esfuerzo. Sé muy bien de lo que hablo. Nunca tuve la facilidad que vi en otra gente para el dibujo. Lo mío fueron horas de estudio y cabezonería. Con ello me dio para dedicarme durante casi veinte años a la ilustración profesional.

 

Aprender a escribir es igual que cualquier otra cosa en la vida. Así pues, si quieres escribir mejor, empieza a escribir. ¿El qué? Lo que sea. Puedes empezar por algún relato corto, escribir un diario o simplemente aquellos pensamientos que pasen por tu cabeza sin necesidad de darle un sentido más amplio. Escribe, experimenta, diviértete. Si crees que necesitas un poco más, siempre puedes apuntarte a un taller de escritura. Son muy útiles, se pasan buenos momentos y se conoce gente interesante.

 

4 Llevar siempre algo donde apuntar

Nunca se sabe cuándo vamos a tener esa idea que nuestro subconsciente anda buscando como un asesino silencioso. Por norma general aparece de manera imprevista, abrupta, como un tsunami que arrasa con todo y luego se va, dejando tan sólo un montón de escombros y desolación. Es en ese momento cuando tenemos que atraparla como si fuésemos un botánico del siglo XIX que ve pasar una extraña mariposa en una remota isla del Pacífico Sur.

 

Es cierto que en la mayoría de los casos podremos recuperar ese pensamiento sin demasiadas dificultades, pero otras se evapora sin más, sin rastro, dejando tan sólo eso; desolación.

 

En mi caso suelo llevar un cuaderno de tapas negras y un bolígrafo, también de tinta negra. Tengo cuadernos y libretas de distintos tamaños, y apunto casi todo lo que se me cruza por la cabeza. La mayoría de las ideas terminan siendo desechadas, otras perviven y quién sabe si algún día puedan convertirse en inmortales.

 

5 Viajar

Es una de las cosas que más enriquece al ser humano. Viajando expandimos la mente y aprendemos las costumbres de otras culturas. Al viajar descubrimos civilizaciones y parajes que nos servirán de escenarios para nuestras novelas: ya escribamos fantasía, novela negra, realismo o lo que sea. Al viajar hacemos nuestro mundo interior más amplio y eso se verá reflejado en una escritura más rica y profunda.

 

6 Vivir experiencias

Escribir sobre lo que conocemos de primera mano nos permite trasmitirlo mejor al lector. Cuando sabemos por nuestra propia experiencia de lo que estamos hablando, podemos sacar de dentro una infinidad de emociones y sentimientos que de otra manera sería imposible.

 

Si conocemos lo que se siente al sufrir un desamor, a que nos toque la lotería de Navidad o a rompernos una pierna, conseguiremos que la redacción sea más intensa, real y creíble.

 

Seguramente no te enfrentes a situaciones vitales a cada rato, aún así intenta vivir con intensidad cada instante, por muy cotidiano que sea tu día a día.

 

Hay escritores que sólo escriben sobre sus vivencias, sobre lo que conocen de primera mano. Cuando tienen que plasmar en un texto algo que aún no han vivido se lanzan al vacío y experimentan. Esto puede ser una práctica osada, incluso peligrosa, dependiendo de lo que escribas y de tus propios límites.

 

Por supuesto, no es obligatorio hacerlo así. A veces, incluso es imposible. Hay experiencias que no siempre vamos a poder vivir. Por ejemplo, un hombre no puede saber lo que siente al dar a luz. Puede hacerse una idea, pero jamás sabrá el dolor ni la satisfacción exacta que se siente. Esto no quiere decir que un hombre no pueda redactar una escena así con veracidad. Incluso es posible que te transmita más emociones que la misma escena narrada por una mujer. Aquí ya entra en juego la habilidad de cada escritor. Pero para conseguir algo así, son necesarios los dos siguientes puntos.

 

7 Hablar con la gente

Al hablar con otras personas y sobre todo al escucharlas aprendemos cosas que desconocemos. Recopilamos información sobre experiencias y sentimientos que no hemos vivido y que no podremos vivir como comentaba anteriormente. También nos da la oportunidad de conocer historias dignas de ser convertidas en novelas.

 

Por poner un ejemplo, el autor independiente de gran éxito, Fernando Gamboa, escribió La historia de Luz gracias a que una amiga suya colombiana le contó la historia de una niña, llegándole tan profundo que no tuvo más remedio que escribirla. Ejemplos como éste hay cientos, incluso miles, dentro de la literatura. De nuestras conversaciones conseguiremos historias para una novela o quizá anécdotas para un personaje o simplemente alguna escena.

 

8 Empatizar

Meternos en la mete de otras personas, tratar de entender por qué alguien hace lo que hace o por qué piensa como piensa, es fundamental para dotar a nuestros personajes de una profundidad, complejidad y realismo que de otra manera no tendrían.

 

Evita juzgar y procura comprender aun cuando no estés de acuerdo con ello, especialmente entonces. Vivimos en un mundo de lo inmediato, de verdades, de bandos. Cuando alguien dice lo que piensa se expone al juicio de las hienas. Empatizar nos lleva a entendernos y a respetarnos.

 

Hacer que los lectores se encariñen con los protagonistas, con los personajes buenos, generosos y entrañables es relativamente sencillo. Lo complicado está en hacer que amen a esos personajes despreciables que quieren arruinarlo todo. Sólo hay una manera de hacer esto, y se consigue cargándolos de razones. Hay que hacer que el lector entienda cuál es el motor que los mueve, por qué hacen lo que hacen. De esta manera, conseguirás que el lector  se alinee con ellos, y desee en secreto que consigan sus objetivos.

 

En la novela El hombre de San Petersburgo de Ken Follett, el genial escritor galés nos mete perfectamente en la piel de un terrorista ruso. Durante su lectura llegas a entender porqué quiere llevar a cabo su propósito. Puedes estar de acuerdo o no con él, eso es lo de menos. Lo importante es que tiene sentido y lo entiendes. A veces, incluso sin compartir sus ideales, le coges cariño. Si hay un escritor, a mi modo de ver, que consiguió esto a la perfección fue Robert Louis Stevenson, creando a uno de los personajes más memorables e icónicos de la literatura universal como es el malvado pirata de una sola pierna, Long John Silver.

 

 

Todos los textos que aparecen en esta web son propiedad de ©Javier Rumegó.

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